En rancho Izaguirre hubo muerte, dolor y silencio, no solo fue de adiestramiento: colectivo
*Redacción Diario Evolución*

Comenzamos a encontrar lo que nadie debería de encontrar: huesos calcinados y restos humanos entre la tierra. Esos restos no los colocamos nosotras. Estaban ahí, ocultos bajo el suelo, son las palabras del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco tras revelar un nuevo video donde se observa su llegada al lugar que indican: No fue solamente un sitio de adiestramiento o reclutamiento. En ese rancho hubo muerte, dolor y silencio. A un año de ese hallazgo, seguimos exigiendo lo mismo que desde el primer día: verdad, investigación y justicia.
En el video se muestra a los integrantes del colectivo arribando al Rancho –previo a ello realizaron una oración y rezan el Padre Nuestro- en la primera toma al ingresar al sitio se observan distintos objetos personales en el suelo de terracería dentro de una las bodegas del sitio, decenas de zapatos, maletas, pantalones de mezclilla apilados, y más objetos personales que presuntamente pertenecerían a personas desaparecidas.
Conforme avanza el video y el andar de quien lo graba, también se muestra altar dedicado a la Santa Muerte, y en la parte de afuera del rancho, llegan las imágenes que han conmocionado no solo al estado, sino a todo México. Se muestra el momento en que los buscadores remueven la tierra y las piedras, y comienzan a sacar fragmentos de huesos e incluso se observa como una parte del suelo recién fue cubierta con una losa de cemento.
Diario Evolución recomienda:
Tras ello, el Colectivo señala que a 12 meses de haber encontrado el sitio que dejó más preguntas que respuestas sobre quiénes son los dueños de dichos objetos hallados –si están vivos o muertos, si fueron reclutados o estuvieron ahí por su propia voluntad- de no registrase avances significativos en el reconocimiento de los indicios, esto pese a que indican que hay familias que logaron identificar pertenencias de sus seres queridos en las imágenes difundidas y no han recibido la atención ni el acompañamiento necesario.
Por lo que, sostienen que el Rancho Izaguirre no se olvida, al indicar que detrás de cada resto encontrado hay una historia, una familia y una ausencia que sigue esperando respuestas, y que México y las familias de personas desaparecidas merecen saber qué paso en dicho lugar que el gobierno federal clasificó como un centro de adiestramiento; sin embargo, el colectivo sostienen que se trataba de un campo de exterminio, afirmación que respaldan con la evidencia física encontrada en el sitio.
G.L.
