sábado, octubre 10, 2026
Municipios

Cuestionan manejo de protesta en la UTN; alumnas denuncian temor y presiones

*Luis Ayala Ramos*

Foto: Especial

La protesta estudiantil que mantiene tomadas las instalaciones de la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl (UTN) comienza a generar cuestionamientos sobre la forma en que se conduce el movimiento, luego de que saliera a la luz una conversación atribuida a alumnas que expresan temor a permanecer durante la noche y preocupación por las condiciones de seguridad dentro del plantel.

En el audio, presuntamente grabado sin conocimiento de las participantes, las jóvenes rechazan permanecer en las instalaciones y señalan que algunos de los presentes estarían consumiendo bebidas alcohólicas. Incluso manifiestan preocupación ante la posibilidad de que esas personas adopten comportamientos agresivos, situación que ha colocado bajo cuestionamiento las condiciones en que se desarrolla la protesta.

Alumnas se niegan a permanecer durante la noche

“No, güey, no nos vamos a quedar”, responde una de las estudiantes ante la insistencia de otra persona para saber si continuarán en el lugar. Durante la conversación también mencionan a un individuo identificado como Leto, quien supuestamente les habría prometido algo sin cumplirlo. Aunque el diálogo evidencia incomodidad y temor, no permite comprobar que existan amenazas o represalias para obligarlas a continuar en la manifestación.

Autoridades han buscado soluciones al conflicto

De acuerdo con información sobre el conflicto, las autoridades universitarias han mantenido comunicación con estudiantes y han comenzado a atender diversas necesidades planteadas durante las protestas. No obstante, todavía falta precisar públicamente cuáles compromisos fueron cumplidos, cuáles se encuentran en proceso y cuáles permanecen pendientes de solución.

Pese a estos acercamientos, quienes encabezan el movimiento mantienen entre sus principales exigencias la destitución del rector Agustín Jehú Covarrubias Sotelo, una demanda que ha cobrado protagonismo frente a los problemas de mantenimiento, suministro de agua, infraestructura y atención a denuncias de acoso que originalmente motivaron la inconformidad estudiantil.

Surgen dudas sobre intereses detrás del movimiento

La persistencia de la toma de instalaciones, aun después de los acercamientos con las autoridades, abre interrogantes sobre las prioridades de los organizadores y sobre si todas sus decisiones representan las necesidades de la comunidad estudiantil. Sin embargo, no existen pruebas suficientes para asegurar que los dirigentes persigan intereses personales, por lo que cualquier señalamiento en ese sentido requiere investigación y sustento.

La eventual salida del rector tampoco representa una solución automática a las deficiencias de la universidad. Los estudiantes necesitan respuestas verificables, condiciones adecuadas para recibir clases, instalaciones funcionales y mecanismos efectivos para atender sus denuncias, independientemente de quién ocupe la rectoría.

Mientras el conflicto continúa, crece la necesidad de garantizar que ningún alumno sea presionado para permanecer en el movimiento y que quienes desean regresar a clases puedan expresar su postura libremente. La transparencia de los acuerdos, la seguridad de los participantes y la atención de las demandas académicas deben ser los elementos centrales para resolver la crisis universitaria.

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