Gobierno compartido, el reto de la alianza Va por EdoMéx

Para llevar a cabo una alianza con el PRI en el Estado de México, el PAN y el PRD ya no se conforman con el clásico acuerdo entre partidos, o las promesas de palabra que en otros tiempos utilizaban los partidos grandes con los minoritarios, las anteriores coaliciones tenían mucha saliva y buenos deseos, pero poco cumplimiento a la hora de gobernar. Por esta razón, el PRD y el PAN han hablado de gobiernos de coalición mismos que deben quedar plasmados en la Ley y reglamentados en un ordenamiento menor.

Esto propiciará que la coalición se extienda más allá de las urnas y le dé la oportunidad a los involucrados de gobernar con sus ideologías respectivas o con propuestas asentadas en una plataforma estructurada de antemano en los acuerdos.

El mes de septiembre será un momento importante para definir las posiciones en cuanto a una alianza entre el PRI, PAN y PRD, porque en ese mes vence el plazo para hacer las adecuaciones necesarias a la Ley, en caso de no hacer lo pertinente, los aliados del PRI pueden tomar la decisión que a su parecer consideren las más adecuada.

En el caso del PRD ya dejaron en claro sus peticiones, gobiernos de coalición con legalidad para dejar de lado los acuerdos de papel sin validez jurídica, transferencia de votos en una candidatura común para que no peligre su registro en el Estado de México y plasmar en la plataforma la ideología y las propuestas de izquierda del PRD, para cumplirlas al momento de ser gobierno.

Los perredistas ya perdieron el miedo, de acuerdo con sus encuestas, tienen un porcentaje arriba del cuatro por ciento en estos momentos, con un año de trabajo más aseguran que pueden crecer mínimo al ocho por ciento. Por esta razón, Jesús Zambrano vendrá el lunes próximo a decir que, sin gobierno de coalición el PRD no va a una alianza.

El PAN también ha hecho la petición de llevar a cabo gobiernos de coalición con un poco más de tranquilidad, porque en las encuestas reales tienen un 16 por ciento en la intención del voto, su casi candidato, Enrique Vargas del Villar, está recorriendo todo el terreno mexiquense y se han metido a municipios que ni siquiera conocía.

Todo está en manos del PRI, tomando en cuenta que depende de ellos decidir si comparte el gobierno los próximos seis años o pierden el Estado de México en el 2023. De acuerdo con las encuestas, el PRI es competitivo solo con una alianza, pero lo más interesante, son el partido más rechazado por La Mayoría Silenciosa y eso le perjudicaría demasiado.

En el 2021 quedó demostrado que el PRD, pero principalmente el PAN, salió a las calles a dar la cara por la alianza y eso beneficio solamente al PRI. Los priistas saben que necesita a sus aliados, veremos hasta donde les alcanza su negociación.

Erick Sevilla con todo por la candidatura priista

Con sendos espectaculares y una imagen más joven de su edad, el líder del PRI en el Estado de México dejó en claro su intención real de competir por la candidatura para gobernador, con el eslogan “Tu causa es la nuestra”, Erick Sevilla quiere posicionar su imagen ante La Mayoría Silenciosa.

El líder tricolor sabe que tiene poco tiempo para competir con otros actores políticos que llevan meses y hasta años posicionando su imagen para ser candidatos, muchos de ellos, con puestos de elección popular que les facilita su intención, por eso ha echado toda la carne al asador para conseguir la ansiada postulación, claro todo con la venia del señor gobernador, Alfredo del Mazo.

Higinio, el eterno líder moral o rebelde sin candidatura

Luego del magno evento que realizó el senador Higinio Martínez en la Ciudad de México, en donde dejó entrever que no será el candidato de Morena para la elección de gobernador el próximo año, solo tiene dos opciones: seguir siendo el eterno líder moral o rebelarse porque no le darán la candidatura, la primera le daría cierto poder dentro de Morena a futuro, tiene el control del partido, la Cámara de Diputados y eso lo tiene que refrendar en la próxima elección de dirigentes municipales y estatal de Morena; lo segundo lo obligaría a tirar toda la estructura que ha creado o en su caso, negociar con otro partido la incorporación, cosa que no es extraña para él, porque ya lo hizo en el pasado.

Desafortunadamente para el senador su tiempo se agotó, por su edad es difícil esperar otros seis años para buscar la candidatura y gobernar, tomando en cuenta que las condiciones políticas de Morena cambiarán en un futuro no muy lejano.

Arturo Piña aspirante pequeño

Sin duda alguna el sueño de Arturo Piña, alcalde de Villa de Allende, de ser candidato a gobernador por el Partido de la Revolución Democrática tendrá que esperar más tiempo, sus amagos serán infructuosos no porque carezca de experiencia, sino que hasta para simular hay que hacerlo en serio, el presidente municipal es muy tibio en su aspiración, lo dice quedito y solo una vez, cree que con un mitin de mediana presencia en la ciudad de Toluca el perredismo iba a buscarlo como el gran salvador del sol azteca, sin duda no conoce su partido.

Si Arturo Piña quisiera ser candidato, le falta recorrer muchos municipios, salir de su pueblo más allá del Valle de Toluca, hacer presencia en el oriente y Valle de México, salir con un proyecto de refundación del PRD en este momento de crisis; pero si lo único que quiere es negociar, pues le va a faltar simulación, porque hasta en su partido saben que su aspiración es una diputación federal de lista o una senaduría, lo cual, es mucho ambicionar para la pocas canicas que trae.

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