Mi esperanza
*Aarón Dávila*

Los inicios siempre son difíciles ¿no le parece? Inicialmente, tomar la decisión correcta en cuanto ¿qué se debe hacer? ¿Cómo hacerlo? ¿Cuándo hacerlo? ¿Cuánto tiempo y esfuerzo debo dedicar a tal o cual proyecto? Es una tarea complicada. En fin; son muchos aspectos los que se deben cubrir y contemplar antes de iniciar con algo nuevo, llámese proyecto, actividad meta u objetivo.
Efectivamente, iniciar algo es complicado, pero nadie dijo que sería fácil. A mi parecer, lo primero es tener la capacidad de reconocer y agradecer por lo que ya se tiene, por lo que ya se logró, por las metas alcanzadas y los sueños materializados, mire usted, olvidar reconocer y agradecer por lo que ya obtuvimos, es tanto cómo no haber llegado; permítanme explicar mi punto; para alcanzar una meta propuesta, tuvimos que recorrer probablemente un largo camino, en algunos casos inclusive difícil, pero el camino que ya recorriste ya es camino conocido y si ya llegaste tan lejos o tan alto, es importante detenerte un momento y disfrutar tus logros, reconocer lo arduo del camino y agradecer que, a pesar de lo difícil que pudo ser, llegaste y conseguiste alcanzar la meta y obtener el premio a tu esfuerzo.
Reconocemos lo que significo llegar porque no fue fácil, probablemente tropezamos y caímos en más de una ocasión, pero finalmente gracias a Dios, raspados y cansados, seguimos el camino y finalmente aquí estamos, con logros palpables que finalmente premian nuestro esfuerzo.
Iniciamos el camino con esperanza y probablemente con mucha fe en caja, cada día significo un nivel alcanzado y así, un año termino, 365 páginas fueron escritas y probablemente, no logramos terminar todas las actividades, seguramente algunas quedaron en proceso, pero gracias a Dios, aquí estamos listos para dar inicio a un nuevo año, lleno de nuevas oportunidades.
Permítanme aclarar que, nuestras metas y sueños no dependen ni del gobierno, ni de un gobernante, para que no se dejen llevar por la oleada de pánico social. Llegar a donde deseamos, alcanzar nuestros sueños y metas, depende de tan solo dos cosas: La determinación de nuestro corazón y el deseo por llegar, estas dos cosas tomadas de la mano de Dios y entonces puedo asegurarles que llegaremos.
El rey Salomón dijo:
“Confía en el Señor de todo corazón,
y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos,
y él enderezará tus sendas.”
Los inicios pueden verse difíciles, pero si realmente deseamos dar inicio a un nuevo proyecto o seguir intentando, visualiza objetivamente la meta y comienza a caminar y no permitas que ni el cansancio, ni el gobierno, ni el sistema, ni las voces alrededor de ti, desvíen tu mirada de la meta y verdaderamente tu esfuerzo será premiado, llegarás justo cuando debas llegar.
Este nuevo año trae consigo esperanza, 365 paginas blancas, limpias, comencemos a escribir y si en algo nos equivocamos, corrijamos y comencemos tantas veces sea necesario hacerlo, pero aprovechemos bien el tiempo que nos fue dado, porque los días son malos, aprendamos a caminar en familia, a encontrar fortaleza en nuestros seres amados y muy importante a caminar juntos como sociedad, porque una sociedad unida jamás será destruida.
Feliz año 2023.
