viernes, enero 23, 2026
Opinión

Entre modismos y refranes

Foto: Especial.

No me ayudes compadre

Los insultos que Gerardo Fernández Noroña le propició a Grecia Quiroz no ayudan en nada a la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, le abre un frente político en un momento que tiene a la opinión pública en contra por la represión a las recientes manifestaciones de la Generación Z y el Movimiento del Sombrero.

No me ayudes compadre, dicen en mi pueblo, insultar a una mujer en medio de una desgracia y cometer violencia política de género no se arregla con una llamada de respeto, incluso, la Secretaria de la Mujer debería actuar para juzgar si hay violencia en contra de la presidenta municipal de Uruapan. Veremos si en Morena se animan a tomar cartas en el asunto o aplican aquel dicho de mi pueblo, aplíquense las leyes en los bueyes de mi compadre.

Al mal paso darle prisa

Los problemas financieros del ISSEMyM han llegado al borde del colapso, ni el gobierno estatal ni la Institución de salud hablan de los 70 mil trabajadores que están en edad de recibir su jubilación, buscan una reforma dónde obtener el beneficio pase de 62 a 65 años, generando inconformidad entre los trabajadores, sobre todo aquellos que llevan más de 30 años laborando y esperan tener una vejez digna.

Bien dicen en mi barrio, al paso hay que darle prisa, porque son tales los problemas financieros que urge tomar medidas drásticas. Lo malo es que el gobierno de Morena cierra los ojos ante el desfalco que sufrió el instituto, no han castigado a quienes saquearon las arcas y pusieron las finanzas en una situación delicada. Y cómo siempre pasa, los trabajadores son los más perjudicados.

Ya ni la burla perdona

Ahora resulta que los agricultores y campesinos, los transportistas, las madres buscadoras, los padres de niños con cáncer y todos, absolutamente todos los que le exigen a este gobierno de Morena con Claudia Sheinbaum, justicia, paz, seguridad, medicinas, o que simplemente haga su trabajo, son prianistas; ya ni la burla perdonan, porque quienes son prianistas son ellos. Quitan gente del poder para callarlos, la corrupción en su máximo esplendor y ellos son los que están llenos de expanistas y expriistas.

Pero lo más alarmante es que al menos con el PRI y el PAN éramos todos iguales, porque ahora somos llamados “ciudadanos” mientras estamos calladitos, pero en cuanto levantamos la voz nos ahí somos fifís, oposición o “prianistas”. No podemos pedir carreteras seguras o precios justos a los alimentos porque somos los malos, no podemos manifestarnos porque ahora si afectamos a la ciudadanía; actos que ellos hicieron y que ahora parece ser que eso no existe como la inseguridad, la violencia, la falta de salud, educación y más, pero si son buenos para celebrar mientras el país se cae a pedazos.

Nomás puras habas

Aunque nos quieran hacer creer que la economía va de perlas, lo cierto es que las estadísticas y la realidad muestran lo contrario y por muy lejos.

La caída de la industria impactó de tal manera que hasta Banxico tuvo que ajustar su crecimiento económico y ello muestra que lo dicho por la presidenta Claudia Sheinbaum de que la economía va muy  bien, nomás son puras habas que el mexicano ya no tiene ni para poder comer bien.  Y si  eso se le suma las mentiras de que la inseguridad está bajando, que los apoyos sociales impulsan el crecimiento y que se respeta la libertad de expresión, no es de extrañar que hasta este momento todo mundo salga a manifestar su malestar.

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