Marina del Pilar acusa a Jaime Bonilla de ‘ponerle una trampa’ tras difusión de audios
*Redacción Diario Evolución*

La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, acusó al exmandatario estatal, Jaime Bonilla de ofrecerle ayuda para reunirse con presuntos intermediarios que le ayudarían a resolver el caso de su visa estadounidense que le fue revocada, tras señalar que, dejó de lado las diferencias políticas hace un años, y que por ello, Jaime Bonilla le planteó este apoyo.
Declaración que dio luego de que se revelaran audios de ella negociando con supuestos agentes del FBI; tras ello, en conferencia de prensa, la morenista afirmó que Jaime Bonilla le puso “una trampa”, con dicha ayuda que fue para sostener para una reunión de la que se han revelado al menos dos audios a través de un mensaje de WhatsApp.
“Confié, de buena fe, en mi antecesor y tuve esa reunión de la cual se han difundido ciertos fragmentos. Hoy queda claro para todos que fue una trampa. Solo quisieron grabar una conversación privada para después difundirla para afectarme políticamente”, indicó la gobernadora al revelar que fue Bonilla quien arregló la cita con dichos agentes, tras sostener: Jamás he traicionado ni traicionaría a nuestra patria.
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Estas personas, de acuerdo con Marina del Pilar, le hablaron que existían cargos y procesos judiciales en Estados Unidos, por lo que ella dijo que la tomó por sorpresa: “Por supuesto que me sorprendí. Cualquier persona se sorprendería si alguien le plantea escenarios de esa gravedad, particularmente cuando no existe absolutamente ningún hecho que pudiera dar lugar a ellos”, declaró al indicar que estas personas tampoco buscaron a su abogado en EU.
Tras ello, afirmó que “seguramente seguirán apareciendo más fragmentos” de la conversación con supuestos agentes de EU, lo que califica como una “manipulación”: Ante esto, dice que no recuerda “cada palabra”, pero tiene “la tranquilidad de que el contexto real será siempre el mismo”. Es decir, su sorpresa ante los planteamientos que estaban haciendo y su solicitud de contactar a su abogado, lo cual –añade– nunca pasó.
G.L.
