Alerta en México por cientos de falsos sacerdotes que cobran por bodas, bautizos y funerales
*Redacción Diario Evolución*

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y diversas diócesis del país han emitido una alerta nacional ante la proliferación de cientos de falsos sacerdotes. Estos impostores se aprovechan de la buena fe de los ciudadanos para lucrar ilegalmente, cobrando tarifas fijas por la supuesta celebración de sacramentos y servicios religiosos como bodas, bautizos, primeras comuniones y servicios funerarios. El fenómeno ha registrado un incremento notable debido a la alta demanda de eventos sociales y religiosos en distintas regiones del territorio mexicano.
Se informó que, los estafadores operan principalmente ofreciendo facilidades que la Iglesia católica formalmente no permite, como celebrar misas a domicilio, en playas, jardines o salones de fiestas privados. Para engañar a las familias, suelen presentar documentación, vestimentas e insignias religiosas apócrifas, e incluso llegan a entregar boletas y actas de certificación falsas. Al no contar con validez eclesiástica oficial, estos documentos dejan a los feligreses sin un registro real de sus sacramentos ante los libros parroquiales.
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Las autoridades religiosas señalan que las zonas con mayor incidencia de este delito son la Ciudad de México, el Estado de México, Puebla, Veracruz y Jalisco. Asimismo, se ha detectado una fuerte presencia de estos falsos clérigos en destinos turísticos de romance, como la Riviera Maya y Cuernavaca, donde parejas foráneas buscan organizar ceremonias exprés en locaciones particulares, convirtiéndose en blancos fáciles para el fraude económico y espiritual.
Para evitar ser víctima de estos engaños, la Iglesia exhorta a la población a realizar todos los trámites directamente en las oficinas parroquiales y desconfiar de intermediarios en redes sociales. Además, se recuerda a los fieles que tienen el derecho de solicitar al celebrante su Licencia Ministerial vigente, la cual es una credencial oficial expedida por la diócesis correspondiente que acredita la legitimidad y autorización de cada sacerdote para ejercer su ministerio.
