Ataques armados y pedradas a autobuses convierten la autopista Puebla-Oaxaca en una trampa mortal
*Redacción Diario Evolución*

Viajar en autobús entre Puebla y Oaxaca se ha convertido en un gran peligró donde los ciudadanos se juegan la vida en cada trayecto. En menos de 72 horas, dos unidades de pasajeros —una de la línea ADO y otra proveniente de la CAPU— fueron blanco de ataques armados y pedradas en el tramo Cuacnopalan-Tehuacán. No fue la oportuna intervención de las fuerzas de seguridad, sino la pericia de los choferes, quienes decidieron acelerar a fondo y no detener la marcha ante las ráfagas de fuego y las rocas que destrozaron los parabrisas, un hecho que dejó a los usuarios ilesos, pero la nula inseguridad podría provocar un desenlace fatal.
De acuerdo con los reportes en redes sociales, por la noche y la madrugada, las bandas delictivas han normalizado tácticas que van desde lanzar piedras de gran tamaño desde los puentes para reventar cristales y forzar el frenado de los vehículos, hasta disparar de manera directa contra unidades llenas de familias, estudiantes y trabajadores. Por lo que, esta vía importante para la zona sur, ha dejado de ser una en progreso para transformarse en una trampa mortal donde el crimen organizado dicta las reglas del tránsito, acusan.
Ante este escenario de vulnerabilidad, la indignación y el reclamo ciudadano es contra la Guardia Nacional División Carreteras. En videos que circulan en redes sociales, se puede observar a las unidades destrozadas, y en su interior las enormes rocas con las que fueron atacados, y los dos hechos registrados fueron a penas con unas horas de diferencia, donde sus conductores tuvieron que tomar una decisión: no detenerse y así poner a salvo a sus pasajeros, donde viajaban menores, mujeres y varones.
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El primer caso ocurrió la noche del martes 1 de septiembre, donde el autobús circulaba por la zona de Tehuacán cuando apareció una camioneta con personas desconocidas que habrían intentado hacer que el conductor se detuviera, pero él siguió avanzando. La unidad terminó con algunos daños. Mientras que, el segundo ocurrió el miércoles, cuando otro autobús viajaba de Puebla hacia Oaxaca le lanzaron objetos para hacer que bajara la velocidad. Pero este conductor tampoco se detuvo y siguió su marcha.
Por lo que, tras estos casos los usuarios piden al gobierno federal y las administraciones estatales de Puebla y Oaxaca dejen de emitir discursos burocráticos y asuman su responsabilidad de garantizar el libre tránsito. “No basta con celebrar que los choferes lograron escapar; se requieren patrullajes permanentes, puntos de control militar y la instalación de luminarias y cámaras en los puentes peatonales que hoy sirven como barricadas criminales”, indican los reclamos.
G.L.
