PRI denuncia a Guadalupe Taddei ante la FGR por corrupción y exige respetar la autonomía del INE

El PRI del Estado de México respalda la denuncia penal presentada por la dirigencia nacional ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra Guadalupe Taddei Zavala, José Alfredo Hernández Casillas, Carlos Daniel Luna Rosas, Guillermo Rafael Santiago Rodríguez y demás involucrados, por su presunta participación en los delitos de cohecho, tráfico de influencias y asociación delictuosa.
La dirigencia priista sostiene que Guadalupe Taddei llegó a la Presidencia del INE con el respaldo de Morena y que su gestión debe investigarse a fondo. Fue propuesta e impulsada desde los grupos de ese partido, por lo que Morena no puede deslindarse políticamente de los señalamientos que hoy ponen en entredicho la actuación del organismo electoral.
Lo ocurrido en el INE vuelve a poner sobre la mesa el deterioro de las instituciones y el debilitamiento de los contrapesos democráticos durante los gobiernos de Morena. Una autoridad que debe garantizar elecciones libres e imparciales no puede quedar bajo sospecha por posibles acuerdos, intereses políticos o irregularidades en el manejo de recursos públicos.
Diario Evolución recomienda:
El INE debe actuar con absoluta independencia. Su responsabilidad es garantizar condiciones de equidad para todas las fuerzas políticas, no favorecer a quienes impulsaron a sus titulares. Morena debe dejar de intervenir en la autoridad electoral y respetar su autonomía.
Para el PRI no basta con deslindarse de los hechos. Es necesario investigar y, si se acreditan responsabilidades, sancionar conforme a la ley. Guadalupe Taddei debe aclarar los señalamientos relacionados con contrataciones, posibles conflictos de interés y observaciones presupuestales. Asimismo, el Órgano Interno de Control debe investigar las denuncias sobre presuntos cobros ilegales o «moches» por parte de funcionarios de alto nivel.
La confianza ciudadana en el INE está en juego. México necesita una autoridad electoral independiente, transparente y capaz de garantizar certeza en cada proceso, no una institución cuestionada por posibles conflictos de interés y falta de imparcialidad.
El PRI vigilará que la transición en la Presidencia del INE se realice con apego a la legalidad y sin intervención de intereses partidistas. El Instituto pertenece a todas y todos los mexicanos, no a Morena ni a ningún otro partido.
Exigimos que se investiguen los hechos, se deslinden responsabilidades y se garantice la autonomía del INE. La democracia no puede quedar al servicio de los intereses de un partido.
