Acusan a la FGJEM de coartar la libertad de expresión y hostigamiento contra quienes exigen justicia
*Fernanda Rodríguez*

En una acción denunciada como un acto de intimidación, el Centro de Derechos Humanos “Zeferino Ladrillero” alertó sobre el despliegue hostil de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) contra el plantón que sostienen los colectivos Haz Valer Mi Libertad y la organización Lázaro Cárdenas.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada del 14 de febrero, cuando elementos ministeriales cercaron el lugar de forma sigilosa, aprovechando un horario que vulnera la seguridad de los manifestantes y generó un clima de temor fundado ante lo que debería ser una simple solicitud de audiencia.
La organización defensora señaló que los agentes procedieron a retirar las lonas de protesta colocadas en las vallas metálicas que resguardan la Fiscalía desde el pasado miércoles.
Este acto fue interpretado como un intento directo de coartar la libertad de expresión, sustituyendo la apertura al diálogo por el hostigamiento institucional.
Ante esta situación, se emitió un llamado urgente a los distintos niveles de gobierno para que intervengan, prevengan violaciones a los derechos humanos y garanticen la integridad física de quienes exigen justicia.
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Por su parte, los integrantes del plantón aclararon que su presencia no busca el conflicto, sino una mesa de trabajo con el fiscal general, José Luis Cervantes Martínez, para revisar los casos de nueve personas injustamente presas.
Tras el despliegue policial, representantes de la FGJEM justificaron la movilización argumentando la cercanía de los manifestantes a las vallas de seguridad y condicionaron el retiro de los efectivos a que se removieran las pancartas y se ampliara la distancia respecto al acceso principal.
Los colectivos, que ya han entregado toda la documentación y expedientes solicitados por la autoridad, responsabilizaron directamente al fiscal de cualquier daño que pudieran sufrir.
La exigencia principal se mantiene firme: que la institución deje de lado las tácticas de presión y cumpla con su deber de revisar las carpetas de investigación para otorgar la libertad a quienes permanecen encarcelados injustamente.
