Acusan omisión de la FGJEM en búsqueda de Emmanuel a más de un mes desaparecido en Ocoyoacac
*Fernanda Rodríguez*

Desde el pasado 9 de agosto, la vida de la familia de Emmanuel Montes Reyes, un joven músico de 18 años, cambió por completo, al desaparecer cerca de su domicilio en el Barrio de Tepexoyuca en Ocoyoacac. Han pasado cinco semanas sin saber dónde está y, entre la angustia, la incertidumbre y la desesperación, sus padres, Miguel Ángel Ramírez González y Juana Montes Reyes, continúan buscándolo y piden a las autoridades que no dejen de lado su caso por “capricho y omisión del Ministerio Público“.
El joven forma parte de una banda de música integrada por sus tíos maternos que suele participar en fiestas patronales, por lo que acostumbraba salir de madrugada, alrededor de las 4 o 5 de la mañana, esa rutina hizo que inicialmente su familia no sospechara que algo pudiera haber ocurrido.
La preocupación comenzó cuando su madre, Juana Montes, observó algunos videos en los que aparecían sus hermanos tocando con la banda, pero Emmanuel no estaba con ellos. Entonces comenzó a preguntar por su hijo, pero sus hermanos le dijeron que pensaron que Emmanuel se había quedado dormido, pero al esperar y ver que no llegaba, salieron a buscarlo.
Preguntaron a sus amigos y posteriormente a su novia, pero nadie pudo darles información sobre su paradero, fue entonces cuando acudieron ante las autoridades para denunciar la desaparición y se generó la cédula de búsqueda. Desde entonces, sus familiares han recorrido distintos puntos de San Pedro Cholula, el centro de Ocoyoacac y Tepexoyuca, donde colocaron cédulas con la fotografía de Emmanuel con la esperanza de que alguien pudiera reconocerlo y aportar información que ayudara a localizarlo.
La familia también ha realizado búsquedas por su cuenta, pues en días posteriores de la desaparición localizaron una fosa en la que encontraron un león muerto. Según sus familiares, el animal estaba abierto y posteriormente cosido, situación que les pareció sospechosa, por lo que solicitaron la intervención de las autoridades para conocer qué había ocurrido y si existía algún elemento que pudiera relacionarse con la búsqueda de Emmanuel. Sin embargo, aseguran que hasta ahora no les han entregado un dictamen sobre ese hallazgo.
Ante la incertidumbre, incluso se realizaron sobrevuelos con drones en la zona boscosa de Ocoyoacac, aunque estos fueron efectuados de manera particular y no permitieron encontrar alguna pista sobre el joven. Sus familiares señalan que Verónica, la Policía de Búsqueda del municipio es la única que se ha mantenido pendiente y ha brindado apoyo durante los rastreos.
La desesperación llevó a la familia a manifestarse frente al Ministerio Público de Lerma para exigir que se intensificaran las labores de búsqueda. Tras la protesta, personal de enlace institucional los canalizó a la Fiscalía de Personas Desaparecidas en Toluca para revisar las investigaciones, pero, según relatan los padres, encontraron una carpeta sin avances suficientes, sin estar bien integrada.
La familia asegura que en el expediente no aparecía la declaración de Juana, tampoco una diligencia relacionada con Miguel Ángel ni mensajes que, según ellos, podrían corresponder a un posible responsable. Ante esta situación, decidieron continuar investigando por sus propios medios, toda vez que la Policía de Investigación (PDI) y la Ministerio Público, Aylín Meribeth, han sido omisos en sus funciones.
Diario Evolución recomienda:
Los padres también señalan que, en las diferentes manifestaciones realizadas ante dependencias, les han indicado que el tema sería canalizado al mismo escritorio, pero aseguran que los avances no han llegado.
Una de las situaciones que más preocupa a la familia ocurrió el pasado 17 de septiembre, cuando estaba contemplada una búsqueda con la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de México (COBUPEM) y dicha diligencia fue suspendida y atribuyen la situación a la falta de comunicación con la agente del Ministerio Público Aylín Meribeth, a quien señalan por no responder las llamadas.
La familia sostiene que la carpeta de Emmanuel prácticamente permanece sin avances. También denuncian que, pese a que existen cámaras de vigilancia afuera de su domicilio, hasta ahora no se habría girado un oficio para solicitar las grabaciones, pese a que estas podrían ser de utilidad y corren el riesgo de ser eliminadas.
“Por humanidad y por el dolor de una familia esas cámaras serían de mucha utilidad”, expresa la familia, que pide que se realicen todas las diligencias necesarias mientras las imágenes todavía puedan recuperarse. La familia ha pedido también orientación para integrar un comité de búsqueda y encontrar personas que estén dispuestas a acompañarlos y levantar la voz por Emmanuel y por otras familias que atraviesan situaciones similares.
“Queremos ver de vuelta a nuestro hijo, lo esperamos aquí en la casa, Dios quiera que sepamos algo de él, lo queremos mucho, todos los días te esperamos, hijo, no nos cansaremos de buscarte”, expresó Miguel Ángel Ramírez González. Juana, su madre, también le envió un mensaje que refleja la angustia que viven desde hace más de un mes: “Hijo, por favor regresa, te estamos esperando aquí en la casa, te necesitamos, nuestra vida ya no es normal sin ti”.
La ausencia de Emmanuel incluso se siente en casa de una manera que duele: su perro Jackson, con quien pasaba gran parte del tiempo, permanece triste y continúa esperando verlo regresar. Emmanuel desapareció en el barrio de Tepexoyuca, de acuerdo con la cédula emitida por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), su reporte de desaparición quedó registrado el 12 de agosto de 2026, con el folio ODI/TOL/A/1035223/2026, aunque su familia señala que fue visto por última vez el 9 de agosto.
En la cédula oficial de búsqueda, Emmanuel aparece como un joven de 18 años, nacido el 18 de abril de 2008, de aproximadamente 1.70 metros de estatura y 60 kilogramos de peso, de complexión delgada, tez morena, cara cuadrada, cabello negro, ojos café oscuro medianos, cejas semipobladas, nariz achatada, boca mediana, labios delgados, mentón cuadrado, sin barba ni bigote y con pómulos poco prominentes.
Como seña particular tiene un tatuaje en el brazo derecho de la Santa Muerte, sin terminar. Al momento de su desaparición vestía una sudadera azul marino con cierre, gorro y franjas blancas a los lados; pantalón de mezclilla negro deslavado y rasgado, así como tenis color negro con vivos verdes.

