Consumir refresco puede causar efectos parecidos a las drogas en el cerebro
*Redacción Diario Evolución*

El gobierno de México reveló que, tan solo en 2021 se registraron 118 mil muertes atribuidas a un índice de masa corporal elevado, lo que representó el 10.6 del total de muertes en México, y en ese sentido, se precisó que el consumo de estas bebidas produce picos y caída de glucosa que causan, de manera inmediata, los siguientes efectos:
Subida rápida de azúcar: energía y ánimo momentáneo; caída posterior: fatiga irritabilidad y “antojos”; personas que consumen más de cuatro bebidas azucaradas por día tienen 30 al 40 por ciento más riesgo de padecer ansiedad y depresión; sin embargo, la Secretaría de Salud informó que un alto consumo de azúcar tiene afectaciones en el cerebro, genera dopamina.
“Su efecto es similar al de drogas como el cigarro o el alcohol, que incitan al consumo repetido. Se remarcó que hay cambios neuroquímicos, pues el consumo frecuente de azúcar o que hace es aumentar la tolerancia del cerebro que la final indicará que necesita de más cantidad de azúcar para estimularse”, indicó el secretario de Salud, David Kershenobich.
Tras ello, resaltó que, el índice de masa corporal elevada o sobrepeso para entenderlo mejor, basta decir, se da por el alto consumo de azúcar que en el caso de los refrescos, es de un total de 15 cucharadas por envase de hasta 600 mililitros. La estrategia enfrentará a gigantes como Coca-Cola y Pepsi, marcas profundamente arraigadas en la cultura mexicana
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Acusando incluso que, con la llegada y masificación de refrescos y bebidas azucaradas industrializadas ha desplazado las bebidas tradicionales como las aguas frescas, se prioriza la conveniencia y disponibilidad de productos comerciales y la publicidad. Se asocia estos productos con modernidad, éxito y estatus social, desplazando lo tradicional.
Por lo que, lanzó una campaña contra refrescos a nivel nacional, donde se dará prioridad al cuidado de los infantes: alertará que los niños menores de 10 años, tienen casi dos veces más probabilidades de consumir bebidas azucaradas, y los adolescentes tienen cerca de nueve veces más posibilidades de consumir dichos productos, y con ello se busca lo siguiente:
- Primero, informar sobre los riesgos reales del consumo regular.
- En segundo lugar, desmitificar las supuestas ventajas de las versiones “light”.
- Después, promover alternativas saludables como el agua natural.
- Por último, transformar hábitos culturales arraigados.
México se ha convertido en un país con alarmantes índices de consumo de refrescos. Según datos recientes, cada mexicano bebe aproximadamente 95 litros de bebidas carbonatadas al año. Además, un mexicano consume en promedio unos 166 litros de refrescos al año.
G.L.
