Entre modismos y refranes

Cae más rápido un hablador que un cojo
Tanto criticó a Juan Rodolfo Sánchez por arrendar patrullas para seguridad pública y ahora, Ricardo Moreno anuncia con bombo y platillo que su administración seguirá con el mismo esquema para cumplir con sus funciones, dicen en mi barrio que cae más rápido un hablador que un cojo, porque sin duda alguna este tipo de acciones dejan a la vista lo caro que sale pagar renta en comparación de comprar los bienes, peor aún, deja muchas dudas en cuanto a los negocios que se hacen, situación que fue muy criticada en Juan Rodolfo Sánchez, y ahora, seguro lo será con el presidente municipal.
Lo malo es que estos sistemas facilitan la administración municipal eludir sus funciones de administrar los bienes y el patrimonio de los toluqueños, funciones para las cuales fueron electos en las urnas, además se prestan a malas interpretaciones, pero sin lugar a dudas, son negocios donde ganan todos, las empresas, y los gobiernos que emplean estos métodos.
No tiene la culpa el indio, sino quien lo hace compadre
Dicen los estudiados que la ignorancia es supina (perezosa o indiferente), y cuánta razón tienen porque muchos no se dan a la tarea de investigar el más mínimo dato acerca de sus funciones o las acciones que quieren emprender. Tal es el caso de la presidenta municipal de El Oro, Juana Díaz, que quiere remodelar las instalaciones de la presidencia del bello pueblo mágico, que tiene 100 años de historia y es el deleite de todos los visitantes al edificio del Ejecutivo Municipal y al Teatro Juárez. Todo esto sin tomar en cuenta al INHA, sin los permisos correspondientes y un buen proyecto que lo justifique.
Pero bien dicen en mi pueblo, no tiene la culpa el indio, sino quien lo hace compadre, porque fueron los ciudadanos quienes la eligieron para ser su alcaldesa, y hoy, se manifiestan en contra de sus acciones que no tiene sustento, bien lo hacen, porque votar por unas personas no significa dar un cheque en blanco o callarse ante acciones que no se justifican.
Claudia Sheinbaum a tragar sapos
Dicen que en política tienes que aprender a tragar sapos sin hacer gestos, y eso seguramente, ya lo aprendió a la perfección la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pero quedó más claro al nombrar a su secretario de Hacienda, Edgar Abraham Amador Zamora a quien crítico e inhabilitó hace algunos años.
Pero ahora lo nombra secretario de Hacienda, sin explicar cuál fue la causa por la cual lo eligió, eso hace pensar que Amador Zamora tiene buenos padrinos políticos o Claudia Sheinbaum se equivocó al inhabilitarlo. Lo cierto es que son de las pocas cosas que la presidenta no aclaró en su conferencia mañanera, sobre todo por los tiempos difíciles que se viven en materia económica y la posible guerra comercial que ya inició con Estados Unidos al imponernos aranceles al Aluminio y el acero.
Mucho ruido y pocas nueces
El gobierno de Delfina Gómez cada día decepciona a las y los mexiquenses, quienes están hartos de vivir sin seguridad, sin oportunidades, sin agua, sin apoyos, sin medicinas, sin justicia, y sobre todo, sin saber si habrá un mejor futuro para sus familias el día de mañana. Ya no creen en sus dizques mesas de seguridad, pues las calles siguen inseguras, los asaltos y los robos son el pan de cada día, y los homicidios y extorsiones siguen sin contenderse.
Bien dice el dicho “mucho ruido y pocas nueces”, pues no hay detenidos y si los hay, al otro día salen y vuelven a delinquir pese a que tienen brazalete de seguridad. El gobierno morenista que solo lleva poco más de un año, que prometió que llegaría la transformación a la entidad que fue gobernada por casi 100 años por el PRI, se derrumba ante las quejas ya constantes de sus ciudadanos; en el transporte público, en las calles, en los restaurantes, en las redes sociales, y más, se escucha el resonar de las voces mexiquenses que dicen, “estábamos mejor cuando creíamos que estábamos peor”.
Llover sobre mojado
El macabro hallazgo de un rancho en Jalisco donde se incineraban cuerpos sacó a la luz, hechos que no se hablaron durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, donde siempre se manejaba que había otros datos en el país de “abrazos, no balazos”, tocándole a su sucesora, Claudia Sheinbaum, enfrentar las voces de los colectivos que con evidencias muestran lo que el gobierno no se atreve a investigar: el rebase de la violencia en el país y la alta cifra de desaparecidos, cuyo carpetazo queda en la fiscalía al momento de emitir la ficha, sin actuación a menos que los familiares ejerzan presión.
Aunque Sheinbaum quiera aparentar que todo está avanzando, lo cierto es que le va lloviendo sobre mojado con las situaciones que se dan a conocer día a día, opacando los logros que presume en materia de seguridad, no se atiende desde la raíz el problema de las desapariciones y a ello se une que hay mucha tarea por hacer para resolver el desastre que quedó desde el anterior sexenio con la política de “abrazos, no balazos”, cuyas consecuencias se van incrementando con el pasar de los días.
