Entre modismos y refranes

Ni cómo ayudarle
Los signos de debilidad del gobierno de Claudia Sheinbaum cada vez son más visibles, la necesidad de aumentar impuestos disfrazados de medidas de prevención de la salud física y mental de los jóvenes y niños, demuestran que la economía que le dejó Andrés Manuel López Obrador pende de un hilo, de ahí la importancia de tener mayor recaudación para que el gobierno tenga los recursos económicos suficientes para atender los programas sociales y la emergencia de bacheo que necesita todo el país.
Pero, ni cómo ayudarle a la presidenta, sigue aferrada a la idea de que su mentor fue el mejor presidente del país, cada que puede lo adula y esto no le permite ser objetiva ante las propuestas de solución que le brindan los partidos opositores o los especialistas en la materia como es el caso de la Ley de Amparo y su retroactividad.
Hace caravana con sombrero ajeno
Desde que llegó al poder, el partido Morena ha buscado la forma de ayudar a Cuba ya sea por medio de contratación de médicos o con envío de gasolina al país caribeño, pero dicen en mi pueblo, hacen caravana con sombrero ajeno, porque mientras en México el combustibles es muy caro para el público el gobierno regala cerca de 3 mil millones de hidrocarburos y, en el caso de los médicos se sabe que la mayor parte del salario va a parar a las arcas del gobierno de la isla.
Dice Claudia Sheinbaum que México siempre ha sido un país solidario y, eso no lo negamos, pero hay momentos en que la economía permite ser bondadoso y hay momentos en que las necesidades de los paisanos es primero. Así que bien haría en su partido en usar los recursos de los mexicanos para solventar sus necesidades en lugar de andar regalando lo que a muchos les cuesta aquí en el país.
La verdad siempre sale a la luz
Durante mucho tiempo Andrés Manuel López Obrador usó la frase “Sí, pero el PRI robó más”, sin embargo, el tiempo ha puesto a cada quien en su lugar, la novatez de su gobierno y la complicidad de su líder quedaron al descubierto con la corrupción de sus cuadros y los desfalcos de sus funcionarios y hasta familiares de su familia.
Dicen que la verdad siempre sale a la luz y, en este caso, cae como anillo al dedo, porque mientras los desfalcos de gobierno anteriores como el de Enrique Peña Nieto ascienden a 7 mil millones de pesos, el caso de Segalmex en el gobierno de Obrador tuvo un costo de 12 mil millones de pesos, el caso de su hermano que compró 13 ranchos y, el reciente caso dado a conocer como Huachicol Fiscal asciende a 600 mil millones abarcando las dos administraciones de Morena con implicaciones de un hijo de López Obrador, secretarios, gobernadores, funcionarios federales ha manchado toda queja sobre los gobierno del pasado.
Cómo te ves me vi, cómo me ves te verás
La tragedia de las lluvias en al menos cinco estados de la República en el mismo día ha evidenciado que Morena no es diferente de lo que era el PRI o el PAN, en ellos recae el dicho: Cómo te ves me vi, cómo me ves te verás. Criticaban que no había transparencia y ahora ellos también ocultan cifras de esta tragedia que según ellos solo han cobrado la vida de 70 personas, y la cual ocurrió en una hora donde aún miles estaban durmiendo; pero no solo eso, aún osan decir que tienen miles de millones de pesos para poder levantar a las comunidades, pero no pueden ni siquiera llevarles víveres decentes.
No aceptan que se equivocaron en no prevenir a la ciudadanía, cuando los reportes de las autoridades del clima estaban ahí, ahora son los que no se ensucian los zapatos ya ni para la foto sirven, porque al menos Felipe Calderón y Peña Nieto lograron aunque sea para quedar bien ante la prensa, ensuciar sus zapatos. Ahora son los que no se juntan con la gente porque tienen miedo de que estos les digan sus verdades, que son igual o peor que el PRI, ahora son los que se esconden detrás de una computadora haciendo que si trabajan desde una cómoda silla con cafecito al lado, mientras que afuera está la gente que no tiene casa, velando a un familiar, con hambre y con miedo.
Ya se les acabó su puerquito
El campo ha sido uno de los sectores más abandonados de la Cuarta Transformación, a pesar de que se colgaron de los campesinos para lograr el triunfo, por lo que en el sector comenzaron a mostrar su descontento y salieron a las carreteras a decirle al oficialismo que ya se les acabó su puerquito.
Varios años esperaron que Morena y sus aliados les cumplieran la promesa de que ahora sí, el campo iba a resurgir, hasta con más fuerza que nunca, que erradicarían las extorsiones que sufren por parte del crimen organizado, pero ya pasó un sexenio y nada… Mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum promete, pero no llega nada. Los campesinos por eso decidieron hacer ruido, salir con sus tractores y decir “Sin campo se muere México”, porque es verdad, no es posible que a quienes no se les apoye, sea a quienes alimentan a la nación.
A otro perro con ese hueso
La manifestación que se realizó en Naucalpan tras la desaparición de Kimberly confirma una cosa: la sociedad ya está harta de que haya tantas desapariciones y de la gobernadora, que aunque sea mujer, nada más no dice nada, pero también evidencia otra situación: hasta que un grupo cercano a la persona desaparecida, ya sea mujer u hombre, no haga ruido, las autoridades no se mueven para localizar a los culpables, porque si no fuera porque los compañeros y familiares de Kimberly que se movilizaron, la situación se habría quedado en la impunidad y en la incógnita de qué o quienes participaron para que ella desapareciera.
Si bien los culpables no han dicho qué pasó, y esperemos que pueda ser localizada con bien, este caso no es aislado, también hubo otros en las diferentes entidades, aunque más en el Estado de México, a los cuales muchas veces les dan carpetazo y la familia vive en la incertidumbre de qué le pasó a su desaparecido, por lo que cuando las autoridades dicen que todo está bien en materia de seguridad, ya la población dice: a otro perro con ese hueso.
