jueves, febrero 5, 2026
Opinión

Entre modismos y refranes

Foto: Especial.

Dime de qué presumes y te diré qué careces

Es un secreto a voces la complicidad que hay entre las autoridades y los grupos delictivos, lo cual propicia niveles de delincuencia elevados y percepción de inseguridad arriba del 80 por ciento, por esa razón que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del país, Omar García Harfuch destaque la detención de un presidente municipal sólo me recuerda el dicho de mi barrio, dime de que presumes y te diré qué careces.

Hay cerca de dos mil quinientos presidentes municipales en México, 32 estados, todos azotados por la delincuencia y nuestro Batman solo ha detenido a Diego “N”, alcalde de Tequila, Jalisco; de Santo Tomás de los Plátanos a Pedro Luis ‘N’ y María del Rosario ‘N’, quienes se les vincula con el grupo delictivo de orígenes michoacano, y en Amanalco a María Elena Martínez Robles, por el homicidio del síndico municipal Miguel Ángel Lara y su escolta. ¡Échale ganitas Omar, porque hasta ahora tus resultados son pírricos, sólo cuatro detenidos!

Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde

Vaya alacrán que se echaron a la bolsa los campechanos, su gobernadora Layda Sansores salió más brava que la jauría de mi pueblo, ahora sucede que hasta quería detener a los diputados de su mismo partido porque no le aprobaron un préstamo de mil millones de pesos. Con anterioridad ha metido a la cárcel a periodistas que osan criticar su administración y la persecución de sus adversarios políticos.

Pero dicen que cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde y es que la señora no sólo se ha convertida en la enemiga pública de Alejandro Moreno, líder del Partido Revolucionario Institucional, ahora también la ha tomado contra sus compañeros de partido, sin tomar en cuenta los contrapesos que hay en el estado de Campeche. Tal parece que la dictadura cree que todos en el estado están para obedecer sus órdenes. Lo malo es que no hay quién le ponga un hasta aquí a la señora gobernadora.

Salió más caro el caldo que las albóndigas

México vive una carrera a contrarreloj para no perder el estatus de país libre contra el sarampión si quiere cumplir con los requerimientos que le impuso la Organización Panamericana de la Salud (OPS), aunque ésta ya emitió una alerta máxima debido a los contagios que no han parado de 2025, dejando entre ver que la solución de la Cuarta Transformación solo ha puesto en evidencia que salió más caro el caldo que las albóndigas.

Las campañas de vacunación masiva no han funcionado, tal vez por la falta de vacunas de las que pocas veces se habla, pero también es consecuencia de la dejadez que se vivió en el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador que en lugar de buscar soluciones mientras el país se paralizaba por la pandemia, dejó todo al ahí se va y ahora la población sufre las consecuencias, con bebés y pequeños muriendo por una epidemia que pudo evitarse si no se hubieran recortado recursos a Salud, dejando muy atrás las promesa de que tendríamos un sistema como el de Dinamarca y ahora hasta se puede perder el estatus que México tenía como orgullo.

Ahogado el niño tapan el pozo

La violencia en México muchas de las ocasiones se puede prevenir con capacitación de policías, rondines y con herramientas necesarias para realizar su labor, pero ante la nula presencia y el respeto perdido a las autoridades judiciales por los actos cometidos por policías, lo único que queda es esperar que hasta que se hace viral un caso, las autoridades van a actuar para proteger a la ciudadanía.

Casos como el asalto de falsos barredores en la Ciudad de México, el asesinato atroz de la tía y prima de Mario Delgado y los agentes extorsionadores en las vialidades de Tecámac muestran que solo a través de denuncias o eventos que se hacen virales en redes sociales la justicia actúa, es decir, solo ahogado el niño tapan el pozo, pero mientras en zonas donde no se evidencian las situaciones de violencia que se viven, las cosas siguen igual o si no se hace viral el video, al poco rato se olvida.

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