martes, abril 16, 2024
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Estado de México idónea guarida de algunos capos de diversos cárteles

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Redacción Diario Evolución.

Momento de la captura de Nahúm Abraham Sicairos, alias “El Quinceañero”, durante el operativo que se llevó acabo en el fraccionamiento Real Esmeralda, en el municipio de Atizapán. Foto: ElDebate.

Por alguna extraña razón, el Estado de México es uno de los lugares preferentes de la delincuencia organizada, no sólo para mantener sus centros de operaciones, sino también para vivir y esconderse de la autoridad que los busca.

Un claro ejemplo es el de Édgar Valdez Villarreal, alias “La Barbie”, quien fuera jefe de sicarios de los Beltrán Leyva, y que fuera detenido en el municipio de Lerma, el 30 de agosto del 2010; dicho operativo, se realizó después de una labor de inteligencia de 14 meses, donde se ocuparon a 300 policías federales, formados en 3 cercos, con la mayoría de los elementos vestidos de civil, para evitar cualquier brote de violencia en la casa donde se escondía Valdez Villareal.

“La Barbie” disputó el control de la organización y las rutas de traslado de droga, tras la muerte del líder, Arturo Beltrán. Gracias a unas declaraciones, que dio a las autoridades correspondientes, se pudo hacer la detención de José Jorge Balderas Garza, “El JJ”, mejor conocido por la agresión que cometió en el bar “Bar”, de la CDMX, al futbolista del Club América, Salvador Cabañas.

Balderas Garza permaneció tres meses en el municipio de Atizapán, mientras se encontraba escondido en uno de los edificios que controlaba “La Barbie”; su detención se llevó acabo el 25 de enero de 2010, a casi un año de incidente con el futbolista de origen paraguayo. De acuerdo con información oficial, en una de sus declaraciones en la SSP, Édgar Valdez recriminó al “JJ” por haber disparado contra Salvador Cabañas.

“Él (JJ) vivía allá, en Laredo (Texas), y cuando me vine, él también se vino conmigo; como sabían que era mi amigo, pues también lo querían matar. Aquí en México andaba conmigo, pero, pues cada quien por su lado; pero le dije que si se le ofrecía algo pues podía echarle la mano.”, mencionó el ex-líder del cártel del Pacífico Sur.

Otro de los casos más sonados, ocurridos en el Estado de México, fue el de Ernesto Fonseca Carrillo, conocido como “Don Neto”, quien fuera líder del cártel de Guadalajara y acusado por el asesinato de un agente de la DEA, en 1985, y que fuera detenido en marzo de 2017; sin embargo, la magistrada del Primer Tribunal Colegiado, en materia penal, del Tercer Circuito, otorgaría un amparo de libertad condicional, a Fonseca Carrillo, quien ahora se encuentra en prisión domiciliaria en una residencia en el fraccionamiento Valle Escondido, la cual es una residencia de lujo, en Atizapán, para cumplir sus últimos 9 años de sentencia, de 40 que le restaban.

Y uno de los últimos casos, que se suscitó el lunes pasado, se detuvo a Nahúm Abraham Sicairos, alias “El Quinceañero”, quien fuera operador de Dámaso López Serrano, “El Mini Lic”, en Atizapán de Zaragoza; la detención se realizó por parte de la Procuraduría General de la República (PGR).

De acuerdo con información del Gobierno Federal, Abraham Sicairos cuenta con una orden de aprehensión con fines de extradición internacional, ya que se le acusa de delitos como asociación delictuosa, distribución e importación de drogas, en diversas modalidades, emitido por los Estados Unidos, y, también, cuenta con una ficha roja por parte de la Interpol.

En la detención de “El Quinceañero” participaron elementos del Ejército, donde, también, se capturó a Filiberto “N”, al cual se le decomisaron un kilogramo y 20 dosis de cristal; el operativo se llevó acabo en el exclusivo fraccionamiento Real Esmeralda, en el municipio de Atizapán.

*Con información de La Silla Rota.

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