Exigen evacuación tras advertir riesgos sísmicos y hundimientos por nuevos pozos en Toluca
*Fernanda Rodríguez*

La organización ambientalista Eco Urban, encabezada por el presidente Derik Roa, fijó una postura firme frente a la apertura de nuevos pozos de agua por parte del Ayuntamiento de Toluca, manifestando su profunda preocupación ante la acelerada problemática de hundimientos y el incremento de riesgos sísmicos en la capital mexiquense.
La advertencia surge a la luz del diagnóstico técnico denominado “Hundimientos y agrietamiento del terreno en Toluca”, presentado el 14 de agosto de 2026, el cual confirmó que las grietas y deformaciones registradas en la ciudad son consecuencia directa de la combinación de factores geológicos, las características del subsuelo y la sobreexplotación del agua subterránea.
El presidente del colectivo mencionó que el acuífero 1501 Valle de Toluca opera bajo una veda indefinida impuesta por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) desde hace 61 años y mantiene un déficit medio anual de 128.7 hectómetros cúbicos, soportando la extracción de mil 307 pozos activos, mil 109 para el consumo local y 198 que exportan agua a la Ciudad de México vía el Sistema Lerma, lo que técnicamente imposibilita la entrega de nuevas concesiones debido a su disponibilidad negativa.
Aseguró que desde la perspectiva técnica expuesta por Eco Urban y respaldada por los estudios presentados, el bombeo masivo provoca la caída del nivel freático y reduce la presión de poro entre los sedimentos, detonando la compactación irreversible de limos y arcillas mediante el fenómeno conocido como subsidencia por consolidación: “Datos del INEGI revelan que la velocidad de deformación del terreno alcanza hasta 7 centímetros por año en Santa María Totoltepec, 6 centímetros por año en Santa Cruz Atzcapotzaltongo y máximos de 9 centímetros por año en la región” añadió.
Asimismo, destacó que el impacto varía según la zona geográfica por lo que se presenta un nivel de vulnerabilidad alto en el noroeste por sus suelos lacustres altamente compresibles, media-alta en el centro por depósitos aluviales, baja-media al sur sobre toba andesítica, y baja únicamente en las serranías formadas por roca volcánica consolidada.
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El activista mencionó que esta situación contrasta con el discurso institucional de las autoridades locales de Protección Civil, quienes han desestimado públicamente la relación entre la extracción en pozos y los recientes hundimientos observados en vialidades como Avenida Hidalgo, donde edificaciones han requerido apuntalamiento estructural.
Sin embargo, añadió que la literatura científica y los registros históricos de Conagua documentan estos daños colaterales desde hace décadas, alertando que las grietas amenazan viviendas, vías de comunicación e infraestructura pública. Asimismo, la ubicación de Toluca en el Eje Neovolcánico sobre fallas geológicas locales implica que, si bien la sismicidad natural no genera por sí sola el agrietamiento, sí actúa como un detonante crítico que magnifica los daños en zonas afectadas por subsidencia previa.
“Ante la proximidad de septiembre, mes asociado históricamente con eventos sísmicos de consideración, desde nuestra organización y diversos especialistas urgieron a ejecutar evaluaciones estructurales prioritarias en inmuebles de colonias altamente vulnerables como Humboldt, Centro Histórico, 5 de Mayo, San Sebastián, Santa Clara y Rancho la Mora, poniendo especial foco en edificios públicos y fincas con deterioro visible” subrayó el presidente de Eco Urban.
Además, se sumó a la solicitud de pausar las obras públicas pesadas que utilicen maquinaria sobre franjas agrietadas y exigieron transparentar los avances del peritaje encargado al Instituto de Geofísica de la UNAM antes del simulacro nacional.
Derik Roa indicó que en cuanto a la atención de los damnificados, se remarcó que la vía adecuada para exigir indemnizaciones es la administrativa a través de la Ley de Responsabilidad Patrimonial del Estado de México y Municipios, dado que las pólizas de seguro privadas suelen excluir daños por hundimiento o vicios del subsuelo y existen precedentes favorables sentados por el Tribunal de Justicia Administrativa estatal.

