Padre acusa presuntas anomalías en Hospital del Niño de Toluca por muerte de su hija hace 7 años
*Fernanda Rodríguez*

A siete años de la muerte de su hija, Maximino volvió a hacer público su reclamo por las presuntas irregularidades que, asegura, ocurrieron durante la atención médica de la menor identificada con las iniciales YMAF en el Hospital del Niño de Toluca, así como por el manejo que habría recibido su cuerpo después del fallecimiento.
El caso se remonta a abril de 2019, cuando la niña ingresó al nosocomio debido a un fuerte dolor abdominal. De acuerdo con el relato de su padre, los médicos determinaron realizarle una laparotomía exploradora, procedimiento tras el cual la menor continuó con molestias y posteriormente fue dada de alta. Sin embargo, los síntomas persistieron y el 14 de abril de ese mismo año Maximino regresó con su hija al hospital para solicitar nuevamente atención médica. Tres días después, el 17 de abril de 2019, la menor falleció.
Tras su muerte, una médica del propio hospital le habría planteado al padre la posibilidad de practicar un estudio de patología con el objetivo de determinar las causas del fallecimiento, debido a que, según su testimonio, dentro de la institución también existían dudas respecto a lo ocurrido. Maximino aseguró que aceptó el procedimiento al entender que se realizaría únicamente con fines de estudio y bajo la condición de que el cuerpo de su hija no fuera sometido a intervenciones adicionales.
No obstante, posteriormente comenzó a cuestionar lo ocurrido y señaló que encontró diversas inconsistencias que, desde su perspectiva, deben ser investigadas por las autoridades. Entre ellas mencionó la existencia de certificados de defunción que presuntamente estarían duplicados, además de un testimonio que, según dijo, recibió de personal de una empresa funeraria que tuvo contacto con el cuerpo de la menor.
De acuerdo con el padre, dicho personal habría observado indicios de que al cuerpo le fueron retirados diversos órganos o tejidos, entre las partes que presuntamente habrían sido extraídas, señaló, se encontraba la lengua. El padre también cuestionó qué ocurrió con cualquier órgano o tejido que pudiera haber sido retirado durante los procedimientos practicados después del fallecimiento y señaló que la empresa encargada del manejo de residuos hospitalarios tampoco habría proporcionado, una explicación suficiente sobre el destino de esos materiales.
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Ante esta situación, Maximino ha insistido en la necesidad de que se revise de manera integral el expediente y se esclarezca tanto la atención médica que recibió su hija como los procedimientos realizados después de su muerte. El padre también reclamó el cumplimiento de una recomendación emitida por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) relacionada con el caso. Sostuvo que él y su familia fueron reconocidos como víctimas por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de México desde el 7 de julio de 2025.
Asimismo, afirmó que el Instituto Materno Infantil del Estado de México (IMIEM) aceptó la recomendación de derechos humanos, aunque consideró que las medidas establecidas no han sido cumplidas en su totalidad: “Una recomendación no puede ser incompleta o parcial”, sostuvo Maximino durante una conferencia, en la que cuestionó que, pese al tiempo transcurrido desde la muerte de su hija, aún no tenga una respuesta que considere suficiente sobre lo sucedido.
El padre explicó que los casos recientemente denunciados en otras instituciones médicas del país volvieron a poner sobre la mesa su propia experiencia y reavivaron el dolor por la pérdida de su hija, por lo que decidió insistir públicamente en su exigencia de justicia y esclarecimiento. Su petición es que las autoridades revisen nuevamente el expediente, determinen qué ocurrió durante la atención médica de la menor y, en caso de acreditarse alguna irregularidad, establezcan las responsabilidades correspondientes. También demanda que se cumplan las medidas derivadas de la recomendación emitida por el organismo de derechos humanos.
El caso mantiene abiertas diversas interrogantes sobre la atención que recibió la menor, las causas de su fallecimiento, los procedimientos realizados después de su muerte y el destino que pudieron haber tenido tejidos u órganos en caso de que efectivamente hubieran sido retirados. Hasta el momento, los señalamientos sobre una posible extracción irregular de órganos forman parte de la denuncia expresada por la familia y no pueden considerarse hechos acreditados sin que existan peritajes, documentación oficial o resoluciones de las autoridades competentes que los confirmen.

