Padre de familia responde a señalamientos sobre venta de alimentos en COBAEM 56

Luego de la difusión de una nota periodística sobre presuntas irregularidades y actos de violencia verbal cometidos por el exdirector del plantel 56 del Colegio de Bachilleres del Estado de México (COBAEM), José Luis Martínez Ramírez, uno de los padres de familia implicado en la venta de alimentos dentro del plantel ofreció su derecho de réplica para aclarar el contexto y responder a los señalamientos.
Se trata del señor conocido como “el gordito”, quien habló a nombre del grupo de padres de familia que, ante la falta de servicio en la cafetería escolar, comenzaron a ofrecer alimentos a los estudiantes. “Yo fui quien se acercó al director cuando vimos que los jóvenes no tenían acceso a comida. Me ofrecí a vender, no por negocio, sino por necesidad; de ahí sacaba para mis medicinas y al mismo tiempo apoyábamos a los muchachos”, explicó.
Según relató, el conflicto surgió porque el permisionario de la papelería del plantel se inconformó con que a los padres no se les cobrara por ofrecer alimentos, mientras él paga una cuota por operar. “Ese señor nos grabó sin nuestro consentimiento y usó esos videos y fotos para armar un escándalo. Lo que no se cuenta es que también ha sido señalado por acosar a alumnas, a quienes les decía que no les cobraba por estar bonitas. Muchas se callaban por miedo, porque él tiene amistades entre el personal docente que lo protegía”, denunció.
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Aseguró que las grabaciones que circularon con declaraciones del exdirector fueron usadas para afectar su imagen, pero el directivo nunca les negó el apoyo como padres. “Tenía una forma muy directa de hablar, sí, pero cuando pedíamos ayuda nunca nos cerró la puerta. Ahora algunos quieren quedarse con su lugar y están usando todo esto como pretexto”, señaló.
Además, reveló que personas interesadas en la destitución del exdirector les ofrecieron continuar con la venta de alimentos si los apoyaban en su campaña para removerlo del cargo. “Nos dijeron que si los ayudábamos a quitarlo, podríamos seguir vendiendo sin problema. Eso tampoco lo dicen”, acusó.
Por otro lado, docentes del plantel que pidieron mantenerse en el anonimato afirmaron que el propio exdirector les instruyó a desmentir las acusaciones en su contra. Sin embargo, reconocieron que el audio filtrado evidencia claramente el lenguaje con el que se dirigía al personal y donde él mismo reconoce que se vendía comida chatarra, contrario a la normatividad federal, lo cual contradice cualquier intento por minimizar su comportamiento. “La forma en la que nos hablaba quedó grabada. Nadie puede negar lo que escuchamos: insultos, amenazas, humillaciones.
Finalmente, el padre de familia pidió a las autoridades educativas y a los medios de comunicación que realicen una investigación completa y escuchen todas las voces. “Aquí no se trata de buenos contra malos, hay muchos intereses cruzados. Lo único que queremos los papás es que no se use esto para beneficiar a unos cuantos y que se sepa todo, no solo una parte”, concluyó.
