Telegrafista, oficio que unía esperanzas
*Eréndira Zavala C.*

Hoy, el telegrafista, es un oficio prácticamente desaparecido, pero que durante más de un siglo fue un elemento esencial en el desarrollo de México. Gracias a los telegrafistas, se mantenía la comunicación cuando las carreteras eran escasas, el teléfono apenas comenzaba y recorrer largas distancias podían tomar varios días.
El telégrafo llegó a México a mediados del siglo XIX, revolucionando la forma en que se transmitía la comunicación, al reemplazar los mensajes a caballo o los largos viajes con los impulsos eléctricos convertidos en puntos y rayas… el código Morse. Al principio se veía como magia cuando lo que había era un grupo de personas capacitadas con increíble concentración y memoria.
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Para este oficio debía aprenderse el código Morse hasta el grado de dominio que incluso con solo escuchar el sonido del manipulador, se era capaz de interpretar letras, palabras y mensajes completos. Un trabajo que requería precisión, rapidez y responsabilidad, porque un error de interpretación podía cambiar por completo el sentido de una noticia.
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