Violencia familiar en Toluca se diluyen entre la lentitud judicial y la presión social: Andrea Jardón

Toluca enfrenta un panorama preocupante en materia de violencia familiar: de las 15 denuncias que se registran cada mes, únicamente tres logran avanzar en el proceso legal. El resto se pierde en el camino debido a la lentitud de la justicia y al desgaste emocional y económico que implica para las víctimas, según señaló Andrea Jardón Álvarez, activista y consejera de Morena en la capital mexiquense.
La abogada explicó que muchas mujeres desisten porque, tras un tiempo de separación, terminan reconciliándose con sus agresores. A ello se suma la presión de sus propias familias, que las instan a perdonar, y la deficiente atención que reciben en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Vinculados a la Violencia de Género. “Licenciada, no se preocupe, dele 24 horas y va a regresar con el susodicho”, relató Jardón como ejemplo de los comentarios que servidores públicos han hecho a las víctimas.
La activista subrayó que la violencia se percibe con mayor fuerza en las zonas norte y sur de Toluca, donde el machismo sigue siendo un lastre difícil de erradicar. En estas comunidades, las mujeres continúan siendo agredidas y sobajadas, lo que complica aún más que puedan salir del círculo de violencia.
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Desde su labor comunitaria, Jardón Álvarez impulsa acciones de apoyo a mujeres de pueblos originarios, brindándoles información sobre sus derechos, acompañamiento en procesos legales y orientación gratuita para trámites como pensión alimenticia. “No todo es política, también trabajamos en concientizar y apoyar a las mujeres en las comunidades”, puntualizó.
La consejera de Morena también destacó que el desconocimiento de los derechos afecta tanto a mujeres como a hombres, quienes enfrentan conflictos legales y familiares sin saber cómo resolverlos. En muchos casos, las dinámicas comunitarias y los usos y costumbres pesan más que la ley, lo que mantiene a las familias atrapadas en situaciones de vulnerabilidad.
“Debemos trabajar mucho en concientizar a la población sobre sus derechos, hombres y mujeres, hacerles de su conocimiento que tienen derechos y deben ejercerlos”, afirmó. Jardón explicó que también atiende a hombres que, por su papel como patriarcas o responsables de sus familias, se encuentran en situaciones legales complejas.
El principal reto, según la activista, es acercar la información jurídica a la población. Muchas personas desconocen las alternativas legales que tienen y permanecen durante años en conflictos que afectan su bienestar. Jardón sostiene que el respeto a las tradiciones debe ir acompañado del conocimiento de los derechos, para que cada persona pueda tomar decisiones informadas y buscar apoyo cuando lo necesite.
