Madres buscadoras acusan alteración de evidencia en rancho Izaguirre; lo convirtieron en un museo
*Redacción Diario Evolución*

Madres buscadoras que iban en busca de pistas que les ayudaran a dar con sus desaparecidos luego de que se confirmara que les darían acceso a las inmediaciones del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, donde se hallaron prendas de vestir, zapatos, mochilas y más, salieron decepcionadas, con enojo y culpando a las autoridades del estado de haberse llevado todo lo que se había encontrado, convirtiendo el lugar en un “museo del dolor”.
Varias madres entrevistadas en diferentes momentos por diversos medios de comunicación, cuyos videos ya circulan en redes sociales, reprochan a las autoridades de no haberles dado acceso a los indicios recabados que ellas mismas habían encontrado en días pasados, señalando que esto sin duda será una “segunda verdad histórica”, al indicar que encontraron “todo barrido” y ellas solo pedían libre acceso.
Asimismo, acusan que el gobierno solo se está burlando de su dolor tras señalar que les dieron acceso por grupos de cinco de tan solo 15 minutos para poder ingresar al rancho, y únicamente por las zonas acordonadas que dispusieron las autoridades, pero que en ese lapso de tiempo, se dieron cuenta de que hasta las fosas que había “ya estaban aplanadas”, por lo que sostienen que esto “es una fabricación para que no veamos lo que pasó realmente”.
Diario Evolución recomienda:
“Es una burla, venimos a un tour, convirtieron el rancho en un museo, están jugando con nosotros. Ya no hay nada, ya no hay nada; pusieron un camino para que pasemos, no podemos salir de ese camino. Hicieron de esto un museo del dolor, no nos sirve de nada, no podemos ver nada porque ya no hay nada”, expresó una de las madres buscadoras a medios de comunicación, mientras que otra resaltó que si las hubieran dejado trabajar ya hubieran terminado con los análisis de lo que realmente pasó.
Al rancho Izaguirre llegaron activistas de búsqueda de distintos estados de la República, quienes expresaron su inconformidad con las restricciones impuestas por las autoridades; y una de las principales molestias de los colectivos y activistas es que el sitio fue condicionado como una “exposición”, en lugar de permitirles, junto con las madres a acceder libremente a zonas donde podrían encontrar nuevas pistas de sus desaparecidos.
G.L.
