Rellenos sanitarios deberán reconvertirse con nueva Ley de Economía Circular; mayoría son a cielo abierto
*Redacción Diario Evolución*

Tras la entrada en vigor de la Ley General de Economía Circular que busca reducir basura, reaprovechar materiales y hacer responsables a las empresas del impacto ambiental de sus productos, sin dejar fuera a consumidores y gobiernos, también se informa que los rellenos sanitarios deberán reconvertirse y se buscará acabar con los tiraderos clandestinos de desechos sólidos.
Esta medida busca transformar los sitios de disposición final en centros que minimicen la contaminación y aprovechen los residuos; dejaran de ser simples vertederos para para convertirse en instalaciones con tecnología para la separación, valorización y, en algunos casos, generación de energía; tras ello, habrá monitoreo para localizar y cerrar rellenos que no cumplan con las normativas ambientales.
Lo anterior, debido a que ley establece obligaciones para reducir la generación de basura y aumentar la reutilización de materiales en un plazo máximo de cinco años; este proceso se desarrollará dentro de un plazo de cinco años, con posibilidad de prórroga por acuerdo casuístico, para promover su integración en el Modelo de Economía Circular Nacional.
Cabe mencionar que, en México existen más de dos mil 200 rellenos, pero mil 600 son a cielo abierto; uno de los casos se da en el municipio de Coatzacoalcos, Veracruz, donde las montañas de basura abarcan 11 hectáreas de terreno y no cumplen con las regulaciones ambientales; se suma el de Cholula, que diariamente reciben un promedio de 120 mil toneladas de desperdicios.
Diario Evolución recomienda:
Mientras que, en el Estado de México, está el caso de los tiraderos improvisados principalmente en el municipio de Nezahualcóyotl, los cuales surgen de la incapacidad de los rellenos de la región, esos sitios son usados como depósito de la basura que recolectan en la Ciudad de México debido a que la capital no cuenta con espacio para tener un relleno sanitario.
Siendo, los rellenos sanitarios ubicados en La Cañada, Chicoloapan, Bicentenario en Cuautitlán, así como en Naucalpan y El Milagro, clave para la disposición de residuo; en la zona centro de la entidad, el relleno de Zinacantepec, que ha enfrentado problemas graves de contaminación y saturación que incluso ha provocado cierres; asimismo, Tecámac, Tlalnepantla, Huehuetoca, Zumpango, San Antonio la Isla, Calimaya, Tenango del Valle, Atlacomulco, Jocotitlán e Ixtapaluca albergan sitios de disposición final.
Sin embargo, la situación también es crítica: se producen alrededor de 44 millones de toneladas anuales de residuos, y se espera que para 2030 esta cifra alcance los 65 millones. De esta cantidad, aproximadamente el 50 por ciento corresponde a residuos orgánicos, principalmente restos de alimentos.
G.L.
