domingo, abril 21, 2024
CulturaMunicipiosNacionalesPolíticaPortadaSeguridad

Covid, el hoy y el futuro de cambios

Compartir:

*Melchor García*

Foto: Ilustrativa.

La crisis sanitaria por coronavirus que vivimos significará cambios en los procesos productivos y en los ciclos tecnológicos los cuales se convertirá en un catalizador para las transformaciones en los sistemas formativos de la educación.

A decir de Sergio González, investigador de la Facultad de Economía de la UAEMéx, al hablar del “Mercado de trabajo y profesionistas”, el futuro es incierto tras lo que vivimos por los cambios que derivarán.

Explica que el tema central está en saber cómo debe o deberá ser la formación superior que esté en condiciones de responder a las nuevas necesidades que plantea la cambiante situación sobre todo en demanda de trabajo, y que hoy más que nunca, recibe influencia de las transformaciones que se suceden en el ámbito tecnológico y en el desarrollo de nuevos conocimientos.

“La oferta de trabajo con relación a la demanda, permite la existencia de un contingente de trabajadores disponible que se ajusta, frecuentemente, a las necesidades de expansión o contracción de la economía.”, dijo.

Destacó que no es posible adecuar los flujos educativos a la evolución del nivel de empleo por las siguientes razones: El comportamiento de la fuerza laboral está influida por factores económicos, políticos y sociales, y las empresas no tienen la capacidad de adelantar sus necesidades futuras de mano de obra, debido a que estos puestos de trabajo dependerán de las condiciones cambiantes del mercado de productos, de la fuerte injerencia que tienen los cambios tecnológicos sobre los procesos de producción y de las transformaciones tecnológicas que ocurran en los propios productos.

Son estos aspectos, que actúan del lado de la demanda de trabajo, los que impiden que las empresas puedan intervenir eficazmente en la regulación del número de formados superiores.

Con ello no existe una relación cuantitativa, en donde se correspondan la oferta y la demanda de trabajo como lo supone la economía despedazada.

Esto significa, subrayó que los diferentes contenidos formativos de las instituciones de educación superior están diseñados con el objetivo de satisfacer necesidades científicas, culturales y profesionales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *