De la papa al chile poblano: Los productos que encarecen la canasta básica en más de 2 mil pesos
*Redacción Diario Evolución*

La canasta básica alimentaria en México sigue encareciéndose principalmente por la inflación en alimentos que golpea con severidad el gasto familiar. De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), el costo promedio de los 44 productos esenciales pasó de dos mil 046.45 pesos en el arranque del año a superar de forma sostenida los dos mil 132.66 pesos, consolidando un incremento que resulta muy difícil para el bolsillo de los consumidores mexicanos.
Dentro de los 10 productos con más alza está el jitomate, la papa, el chile poblano, la naranja, el pollo, el aguacate, chile jalapeño, zanahoria y cebolla. Sin embargo, resalta que el alza en el precio lo ha protagonizado el chile poblano, el cual se disparó hasta alcanzar los 100 pesos por kilo debido a las severas sequías–al inicio del año costaba 54 pesos el kilo-; en una situación similar, el jitomate al alcanzar un máximo de 70 pesos el kilo en mayo, en enero costaba 27 pesos, y en julio el precio es de 40 pesos.
Le sigue la papa que mantuvo un encarecimiento constante mes con mes, pasando de promediar 28.66 pesos en enero a fijarse en 49.53 pesos por kilo en julio. Los cítricos y frutos no se quedaron atrás: la naranja avanzó un 8.04 por ciento para venderse en 35 pesos por kilo –costaba 30 pesos-, mientras que el aguacate promedió 69.46 pesos por kilo cuando en mayo costaba 63 pesos, presionado por los problemas de inseguridad y cobro de cuotas en las zonas productoras.
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Además, la inflacionaria también alcanzó a las proteínas y a los productos de aseo cotidiano. El pollo entero registró un incremento del 6.01 por ciento, estableciendo su costo promedio en 80.50 pesos por kilo en julio cuando estoaba en 76 en enero; al mismo tiempo, el chile jalapeño, la cebolla, la zanahoria y bienes para el cuidado personal como la pasta de dientes sumaron alzas que oscilaron entre el 4.8 y el 12.7 por ciento.
Este escenario plantea una dura realidad económica en la dieta nacional, obligando a las familias a transitar de una compra por kilogramos a una adquisición restrictiva por piezas, sacrificando productos esenciales ante la imposibilidad de pagar estos precios que ningún mercado, supermercado o tiendita de la esquina se escapan. Indicando incluso, que el beneficio del incremento al salario mínimo otorgado a inicios de año quedó completamente neutralizado, ya que el poder adquisitivo real disminuyó al tener que desembolsar casi cien pesos adicionales por la misma cantidad de mercancía.
G.L.
