El negocio de la sed: la verdadera crisis del agua en EdoMéx

El derecho humano al agua suele ser una de las frases favoritas en las conferencias de prensa, en los eventos y los discursos de campaña. Sin embargo, para millones de mexiquenses en Ecatepec, Nezahualcóyotl, Naucalpan o la periferia de Toluca, el agua no llega por la tubería ni por derecho: llega en pipa y se paga en efectivo. Mientras el gobierno promueve grandes planes de infraestructura y mesas de trabajo metropolitanas, el grifo sigue abierto solo para las promesas, dejando a La Mayoría Silenciosa con la única certeza de una cuenta por pagar a la economía informal de la sed.
Detrás de las explicaciones técnicas sobre los niveles mínimos del Cutzamala o la falta de lluvias, subyace una realidad administrativa insostenible: la ineficiencia institucional. Es inaceptable que en una región azotada por la escasez, más del 40 por ciento del agua potable captada se pierda en fugas antes de llegar a los hogares. La red hídrica del Estado de México es un colador obsoleto que acumula décadas de parche tras parche. Sin embargo, en la contabilidad presupuestal, la renovación estructural de las tuberías sigue sin competir contra los proyectos de rápida visibilidad política o el reparto asistencialista de apoyos. Mantener bajo tierra la inversión no rinde votos inmediatos, pero desentenderse de ella condena al colapso a las zonas metropolitanas.
Esta negligencia no afecta a todos por igual; la crisis hídrica se ha convertido en uno de los catalizadores de desigualdad más feroces de la entidad. Para las familias de las colonias más vulnerables, la falta de red pública implica destinar una porción desproporcionada del salario semanal para comprar agua a concesionarios privados o piperos informales. En la práctica, esto representa una privatización de facto del recurso fundamental para la vida. Mientras zonas industriales y desarrollos residenciales de alto valor conservan la continuidad del flujo, los sectores populares padecen un racionamiento severo que transforma la higiene básica y la preparación de alimentos en una odisea cotidiana.
Más aún, el control del reparto de agua mediante pipas se ha consolidado como una moneda de cambio político y clientelar, como en el caso de San Luis Potosí, donde el acceso al líquido depende muchas veces de la afinidad electoral o de la movilización comunitaria; en otros casos, como un negocio más de los responsables en los ayuntamientos.
La narrativa oficial ha intentado escudarse de manera sistemática en el “rezago histórico” heredado de administraciones pasadas. Si bien la infraestructura previa dejó deficiencias estructurales innegables, la justificación pierde validez a medida que avanzan los periodos de gestión sin que se observen transformaciones de fondo en la gestión metropolitana del agua.
Administrar los recursos públicos implica, antes que nada, establecer prioridades. Garantizar agua corriente en los hogares mexiquenses no es una concesión técnica ni un favor político; es la prueba de fuego de cualquier administración que pretenda ostentarse como un gobierno de cambio o con vocación social. Mientras la respuesta gubernamental a la sed siga siendo esperar la llegada de las lluvias o remitir a los ciudadanos al cobro abusivo de una pipa, la crisis del agua continuará demostrando que el mayor desabasto no proviene de los cielos, sino de las oficinas donde se toman las decisiones.
Otro reto de los gobiernos tiene que ver con la corrupción; los organismos de agua se han convertido en una caja chica de los presidentes municipales en turno, no hay una fiscalización real a los recursos, auditoría a las cuentas de recaudación, reglas de operatividad. Por ello, el dispendio de recursos se ha vuelto una constante sin que La Mayoría Silenciosa obtenga beneficios del dinero que ingresa o reglas para invertir en infraestructura hídrica municipal parte de los mismos.
En otros países, tomar agua de la llave es común, mientras que en México eso es imposible, porque le han dado prioridad a las grandes empresas que se benefician tanto con el precio del vital líquido que usan como con el negocio de vender agua purificada para consumo humano con grandes ganancias. Concesión que es proporcionada por los mismos entes de gobierno.
Tania Hurtado se mete a la pelea por la candidatura en el PRI Toluca
Es un secreto a voces que el Partido Revolucionario Institucional tiene dos aspirantes fuertes para competir por la presidencia municipal de Toluca, Melissa Vargas y Braulio Álvarez Jasso. Sin embargo, en las últimas fechas, Tania Hurtado fue ungida como la presidenta del comité municipal del PRI en la capital mexiquense y muchos la ven como una cara nueva con amplias posibilidades de ser candidata en el 2027.
Tania Hurtado tiene ventajas que podrían equiparar a sus compañeros: ha sido funcionaria municipal, es decir, conoce el funcionamiento del municipio, conoce la base priista, el territorio municipal y tiene convicción. Pero tiene otras ventajas: es una cara nueva en las competencias electorales, no tiene negativos ante La Mayoría Silenciosa y es una mujer con preparación profesional. Veremos qué decide el PRI… al tiempo.
Movimiento Ciudadano triangula jugada en la cancha de Metepec
Si bien muchos saben la parte pública y mediática de Movimiento Ciudadano en Metepec, donde los naranjas convencieron a David López de jugar bajo el color naranja, para otros es un incógnita si lograrán convencer a Ana Lilia Herrera de armar un buen equipo para competir bajo sus siglas, pero lo que muchos no saben es la contratación estelar que realizó MC, con Gabriel “El Mago” Velasco, exfutbolista profesional, quien militó en el Club Toluca, ciudadano con prestigio, conferencista y empresario que no tiene negativos y sumados a la experiencia de los ya antes mencionados, puede competir de tú a tú con cualquiera de las coaliciones que buscar ganar Metepec.
La ventaja del “Mago” Velasco es que no tiene negativos, ni cola que le pisen; su pasado ha sido alejado de la política, conecta bien con el voto joven de Movimiento Ciudadano y puede capitalizar el hartazgo de la gente contra los partidos políticos tradicionales. Si la dirigencia de MC juega bien su estrategia, tiene todas las posibilidades de competir por la joya de la corona en el Valle de Toluca.
Las cárceles están llenas de pobres y muchos injustamente
Desde hace muchos años, La Mayoría Silenciosa ha entendido que la justicia es un asunto de dinero, por ello, las cárceles están llena de pobres que no tiene dinero para pagar su libertad, otros están ahí injustamente y, bastantes han sufrido la negligencia de las autoridades, tal es el caso de Juan Carlos “N” quien sufrió tortura y malos tratos por falta de recursos y estigmatización, durante más de 15 años se omitió investigar con la debida diligencia según el Pronunciamiento de Amnistía presentado por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) ante el Poder Judicial estatal.
Hasta ahora, Juan Carlos permanece privado de su libertad desde hace 21 años, pero condenado a 70 años de prisión en el CPRS de Otumba, víctima de una detención irregular, sin flagrancia, sin información de sus derechos y acceso a una defensa jurídica adecuada. De ahí la importancia de acelerar los procesos de amnistía solicitados en el Estado de México; es momento de trabajar de manera permanente para depurar las cárceles de los presos injustamente.
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