Entre modismos y refranes

Ni las manos metieron
La participación de los diputados de oposición en el Congreso del Estado de México, fue una lástima, pasaron sin pena ni gloría, o como dirían en mi barrio, ni las manos metieron, durante las comisiones destacaron más las participaciones de los aliados de Morena, en voz de la diputada del Partido del Trabajo, Ana Yurixi Leyva, quien cuestionó los múltiples apoyos para obras, programas sociales y educación en la zona oriente de la entidad, mientras los opositores se limitaron a decir lo mismo de cada año, que la aprobación no es un cheque en blanco.
Los años pasan y las evaluaciones de los diputados de oposición parecen porra, en lugar de cuestionar por qué no hay avances en materias que perjudican a los ciudadanos, si ellos, aprueban sumas millonarias para atender los problemas, como el bacheo, la seguridad, el empleo, la salud, la educación. Dicen en mi pueblo, piensa mal y acertarás, tal parece que todo se negocia en lo oscurito mientras los ciudadanos siguen padeciendo todos los males habidos y por haber.
Líder de Morena se hace ojo de hormiga
Luego de los hechos ocurridos en Tecámac, Luz María Hernández se ha hecho ojo de hormiga, lejos de ocupar su cargo para llamar al orden y la disciplina, hasta el momento, la líder estatal de Morena ha dejado correr los pleitos entre grupos, a pesar de que uno de ellos, se da en presencia de la gobernadora, Delfina Gómez, en el municipio de Tecámac.
Hasta el momento, la líder partidista no ha emitido una opinión de los hechos, pero tampoco anunció algún tipo de procedimiento contra quienes irrumpieron en el acto del informe de Rosy Wong, si bien es cierto que todos tienen derecho a manifestarse también hay formas, pero tal parece que las viejas tribus del perredismo han comenzado a florecer en el partido guinda.
Hasta no ver, no creer
La aprobación del Presupuesto Fiscal del Estado de México de 410 mil 342 millones de pesos, con aumentos en varios rubros que aqueja a la ciudadanía como salud, vialidades, seguridad y más, con el que se pretende atender los miles de baches, el desabasto de medicamentos, hospitales en ruinas y la inseguridad, se escucha muy bonito y se ve rechulo en el papel, pero bien dice el dicho, hasta no ver, no creer.
La ciudadanía ya está harta de que cada fin de año, al igual que las elecciones, salgan los gobernadores, presidentes municipales, regidores, legisladores y más, a rendir cuentas y prometer que ahora sí en su siguiente año harán lo que se supone debieron hacer en el año que termina; pero no, al pueblo no se le olvidan los asaltados, los asesinatos, que se gastó más en la reparación de un auto por caer en bache. Po lo que, ahora deben de ir pensando bien si seguir dando dinero a unos cuantos disfrazado de programas sociales, o ponerse los pantalones y arreglar por lo menos una calle, porque las próximas elecciones tal vez ganen, pero con menos votos porque el ciudadanos ya ni ir a votar quiere, y esto porque saben que la democracia no existe, no existió, ni existirá.
Que dedo me chupo
La presidenta Claudia Sheinbaum, se sigue empeñando en decir que las cifras de delitos de alto impacto se han reducido desde que asumió el cargo, cuando la realidad muestra que cada día está más feo. Simplemente la explosión del coche bomba en Michoacán demuestra que la situación no está color de rosa como pretende hacer creer en las conferencias matutinas.
Al desmentirse que no se trató de un acto de terrorismo sino de una pugna entre grupos del crimen organizado, la gente luego salió a decir “que dedo me chupo” sobre todo porque el atroz acto afectó tanto a civiles como a guardias que en primera instancia no tienen que ver con los grupos criminales, sino que fue un acto intimidante hacia la población. Y la frase no solo aplica para el coche bomba, también para lo que el gobierno informa día con día respecto a la inseguridad que se ha vuelto insostenible en el país, al punto que a nivel internacional ya lo ven como el más violento y letal.
Pura bola
Hablando de mentiras por parte del gobierno de la 4T, otra con la que han intentado engañar al pueblo bueno es el incremento de empleos formales, contradiciendo hasta el propio Inegi que reveló una caída brutal para la formalidad en los últimos meses. Con las cifras que sacó el IMSS recientemente uno se pregunta “¿y de dónde sacaron los números?”, porque en la realidad se ve otra cosa: despidos masivos y empresas que buscan solventar sus gastos al punto de recortar las prestaciones a fin de dar un salario digno a sus empleados, quienes terminan registrados en la informalidad.
Eso sin contar los que se mantienen mediante comercios informales luego de ser despedidos, que los hicieran renunciar o decidieran emprender un negocito que ante los trámites interminables para formalizar una empresa, deciden mejor mantenerse al margen, por lo que la gente dice que esas cifras son pura bola.
