Guerra entre fracciones del Cártel de Sinaloa ha cobrado la vida de 450 jóvenes y 55 menores en 10 meses
*Redacción Diario Evolución*

La guerra interna del Cártel de Sinaloa ha desatado una crisis en la entidad, cobrando la vida de casi 500 jóvenes menores de 30 años en un periodo de apenas diez meses. De acuerdo con una reciente investigación del International Crisis Group, la sangrienta disputa territorial entre las facciones de “Los Mayos” y “Los Chapitos” —detonada tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada— ha convertido a la población juvenil en el principal blanco de esta ola de violencia.
El informe revela una de las facetas más crudas de este conflicto: el asesinato de al menos 55 menores de edad, casi 450 adultos jóvenes (de entre 18 y 28 años) y el incremento del reclutamiento forzado de adolescentes en las comunidades rurales de la sierra sinaloense. Estas disputas y los constantes enfrentamientos han provocado también el desplazamiento masivo de familias enteras hacia los centros urbanos, fracturando además el histórico arraigo y base social que el narcotráfico mantenía en la región.
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Denuncia que, a pesar de que el Gobierno Federal ha desplegado a cerca de 15 mil efectivos militares y de la Guardia Nacional, la estrategia oficial muestra limitaciones al acusar que, concentra el 80 por ciento de sus fuerzas en el blindaje de cuadrantes urbanos como Culiacán. Distribución que indica, ha dejado desprotegidas a las periferias y zonas rurales, donde las células criminales operan con impunidad los laboratorios de fentanilo y metanfetaminas, dispersando el baño de sangre lejos de los ojos de las autoridades.
Ante este panorama, la investigación del Crisis Group advierte que la presión de la administración de Donald Trump en Estados Unidos —que cataloga al cártel como organización terrorista y amaga con intervenciones militares— empuja al Estado mexicano a priorizar capturas de alto perfil y extradiciones rápidas. Sin embargo, los analistas concluyen que estas medidas resultan insuficientes para frenar el colapso humanitario si no se atiende con urgencia el reclutamiento forzado de la juventud y el desamparo de las comunidades rurales.
G.L.
