La Mayoría Silenciosa fanática del presidencialismo

No importa quién sea el presidente ni a qué partido pertenezca, la manera de comportarse de La Mayoría Silenciosa es de fanáticos, actuamos por simpatías y rencores, nos falta objetividad y dirección para saber a dónde nos dirigimos como país. Las simpatías que hay a favor del presidente Andrés Manuel López Obrador son demasiadas a pesar de sus escasos resultados en rubros que deberían ser prioridad para un gobierno, pero en su momento esas simpatías fueron de Enrique Peña, Felipe Calderón y Vicente Fox, por mencionar a unos cuantos.

Los últimos presidentes, un poco más López Obrador, no han abonado a generar un proyecto de nación que nos ayude a ser un país desarrollado, dividir les ha funcionado bien, nacos, fifís, chairos, come tortas, siempre el que no está a favor del presidente en turno es estigmatizado por sus partidarios.

Faltos de cultura, los partidarios centran sus ataques en descalificar a sus opositores, se olvidan de la información real, las estadísticas, los resultados, discutir lo que es mejor para un país y cómo mejorarlo. Mientras eso siga pasando seremos parte del tercer mundo, pero la inseguridad avanzará más, el desempleo crecerá, la educación se mantendrá estancada y la salud seguirá inaccesible para La Mayoría Silenciosa.

Las cifras del último informe de López Obrador han comenzado a circular y los comparativos entre sus logros y la realidad son palpables en el diario acontecer de La Mayoría Silenciosa, hay más pobres, la inseguridad no disminuye, la corrupción sigue y, el tema del manejo de la pandemia está en el punto que más le gusta al presidente, polarizado.

El mandatario tiene algo en su favor, La Mayoría Silenciosa le cree todo, no importa si es comprobable o no, muchas de sus declaraciones, de acuerdo con reportajes e investigaciones en su mayoría son mentiras, eso le ha permitido un nivel de aprobación del 54 al 60 por ciento. Por ello tenemos que decidir con datos, con realidades, si ese es el camino por el cual queremos transitar o damos golpe de timón en la consulta de Revocación de Mandato.

El camino es largo, pero México no avanza y eso se debe en mucho al fanatismo con el cual nos manejamos, es hora de trabajar en temas trascendentales para el país y dejar de lado las simpatías políticas y aplicar las simpatías por México.

Se le viene la caballería encima a Maurilio Hernández

Si el PRI, PAN y el PRD logran consolidar su alianza en el Congreso del Estado de México, a Maurilio Hernández, coordinador de Morena, se le vendrá la caballería encima, luego de la reunión plenaria realizada en Huixquilucan, donde Enrique Vargas del Villar lanzó el grito de guerra para afirmar que las iniciativas de Morena serán frenadas en la nueva Legislatura que entra en funciones el 5 de septiembre.

Lo que desconcierta es el papel pasivo del PRI, la voz de Elías Rescala dice que quieren acuerdos, pero permite el protagonismo de Enrique Vargas del Villar del PAN y se suma a una plenaria parlamentaria con el PRD, en donde dejan ver que hay una alianza más allá de la elección y la formación de un bloque contra Morena.

Lo cual anticipa un duro golpe, porque unidos pueden quitarle a Morena la presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y varias posiciones administrativas y de evaluación importantes.

En contra parte, Morena tiene aliados muy débiles, sus mismos dirigentes se han encargado de mermar al Partido del Trabajo y Nueva Alianza, con tres diputados el primero y cuatro el segundo, no les alcanza para tener mayoría simple. No sólo los cuadros del PT están yéndose a las filas de Morena, también se habla de que los diputados de Nueva Alianza renunciarán para irse a la bancada morenistas en la próxima legislatura. Y pues con esos amigos, no alcanza para llegar muy lejos.

Sámano entra por la puerta de atrás como coordinador

Mientras a Gustavo Cárdenas Monroy le hicieron ceremonia con la presencia de los diputados federales y la líder estatal del PRI mexiquense, Alejandra del Moral; a Miguel Sámano lo metieron por la puerta de atrás, sin el aval de sus compañeros, sin la ceremonia oficial que el PRI acostumbra en estos casos.

Si bien el legislador federal merece la coordinación de los diputados priistas mexiquenses en la LV Legislatura federal, también merece un protocolo adecuado que lo fortalezca ante sus pares, que le brinde respeto ante la militancia, misma que requiere una explicación clara de por qué se hizo el relevo cuando ya los diputados habían votado en favor de Gustavo Cárdenas; incluso si sólo fue por estrategia política o por cotos de poder.

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