México resiliente

*Raymundo Guzmán Corroviñas*

Foto: Archivo.

En enero de 2020 no había manera que nos hubiéramos imaginado todo lo que sobrevendría en materia de salud, vida y economía.

Para finales de marzo del 2021 se comenzaron a sentir en nuestro país las consecuencias de la restricción parcial de la movilidad, de la libertad de tránsito, de la libertad de reunión y de la libertad religiosa; en pro de la salud y la vida.

En materia económica muchos negocios sufrieron cierres parciales o totales, miles de familias tuvieron que dejar sus trabajos e incluso cerraron las escuelas. 

Ya casi cumplimos año y medio de que, en nuestro país, comenzaron los efectos negativos de una pandemia que se visualizaba mucho más corta, pero cuyo final aún no se tiene claro. Al principio no había la certeza sobre lo que tenía que hacerse para cuidarnos y evitar contagios, sin embargo, las medidas sanitarias, el uso de cubrebocas, gel antibacterial y el distanciamiento social se volvieron algo común en nuestras vidas.

Para inicios del año 2021 la vacunación contra el COVID 19 comenzó a realizarse en las personas mayores de 60 años y a la fecha se está vacunando a los mayores de 18 años que así quieran hacerlo.

Hemos aprendido de experiencias internacionales y locales, pero la economía sigue sin recuperarse totalmente, no hay el mismo optimismo que a inicios de 2020, pero si se ve un futuro en mejores condiciones que hace un año.

Las niñas y los niños están regresando a las escuelas y con ello otro importante reto para su salud, la del personal docente y las familias. 

Afortunadamente las nuevas generaciones han asumido una gran responsabilidad y se han convertido en resilientes, han tomado clases a distancias, se han alejado de sus compañeros de clases, han soportado el encierro, entendiendo que la única manera de ser responsables socialmente es cuidándonos en lo personal y en lo colectivo.

El inicio de las clases da esperanza a mucho negocios relacionados con la educación, pero en general abre la puerta para la recuperación económica y la nueva forma que todos tenemos de relacionarnos.

Muchas familias han optado por continuar las clases a distancia, otras tantas por las clases presenciales, pero todas pensando en el bienestar de las niñas y los niños.

Las circunstancias no han sido sencillas, pero el último cuatrimestre de 2021 abre el optimismo porque sabemos que la sociedad mexicana es responsable, que enfrenta las adversidades y que ha sido capaz de transmitir a cada integrante de las familias la necesidad de salir adelante, pese a todo.

Ojalá que estas duras pruebas que todos hemos enfrentado nos dejen muchas enseñanzas positivas y que honremos la memoria de quienes han partido en este México resiliente.

¡Sigamos cuidándonos!

Twitter: @RaymundoGC

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