Ofrecen 5 mdd para dar con el hijastro estadounidense de “El Mencho”
*Redacción Diario Evolución*

De acuerdo con el más reciente reporte del medio The Wall Street Journal (WSJ), Juan Carlos Valencia González, ciudadano estadounidense e hijastro de Nemesio Oseguera “El Mencho”, sería el nuevo líder del llamado Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y se le identifica como fundador del Grupo Delta y Grupo Élite.
Es hijo biológico de exesposa de El Mencho, Rosalinda González Valencia, y de acuerdo con el medio de comunicación, esto podría complicar los esfuerzos de Estados Unidos para erradicar el narcotráfico en el país, tras indicar que tras la muerte de El Mencho, habría ascendió al mando de la organización criminal.
De acuerdo con el medio, al menos dos lugartenientes de alto nivel aceptaron no pelear el liderazgo al hijastro del “Mencho”. Entre ellos, destaca Audias “El Jardinero” Flores, señalado en un inicio como posible sucesor -la DEA ofrece 5 millones de dólares por su captura; mientras que, a Juan Carlos es conocido como “El Pelón”, “Bimbo” y “R-3”, considerado como alguien extremadamente violento.
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Con respecto a obtener información de este sujeto, se informó que, Estados Unidos necesitaría la autorización del fiscal general para vigilarlo en México. Además, tendría que convencer a un tribunal secreto de vigilancia extranjera que Juan Carlos Valencia actúa como un “agente de una potencia extranjera”, y requisitos adicionales del procedimiento dificultarían una operación rápida en su contra.
Tras ello, el departamento de Justicia de Estados Unidos informó que una corte presentó una acusación formal contra Juan Carlos Valencia González por delitos relacionados con el tráfico de drogas y el uso de armas de fuego. Como parte de este proceso, anunció una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que lleve a su arresto y eventual sentencia.
Valencia González habría conspirado desde al menos 2007 para introducir a territorio estadounidense más de cinco kilogramos de cocaína y 500 gramos o más de metanfetaminas, además de presuntamente utilizar armas de fuego en sus operaciones. El caso forma parte de la operación “Pinky y Cerebro”, coordinada por agencias federales antidrogas, incluida la DEA, que mantiene la investigación en curso.
