Profeco exhibe los engaños en las 4.5 millones de sopas diarias que devora México
*Redacción Diario Evolución*

Los mexicanos consumen un promedio de 4.5 millones de sopas instantáneas al día, consolidando al país como el segundo consumidor de este producto en América Latina y el número 14 a nivel mundial, y este mercado de fideos instantáneos alcanza un valor de 97.5 millones de dólares, impulsado por ritmos de vida acelerados, la urbanización y lo fácil de los empaques, donde el formato de vaso acapara cerca del 90 por ciento de las ventas debido a la facilidad de consumo directo en centros laborales o educativos.
Sin embargo, este consumo encendió las alertas de las autoridades debido al fuerte impacto que genera en la salud pública. Ante esta situación, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) publicó un estudio de calidad tras realizar 363 pruebas de laboratorio a 33 marcas de sopas instantáneas, y tras ello, detectó varias irregularidades comerciales y de contenido, señalando a marcas como Ramen Express by Chef Woo por vender menos contenido y por mentir en su declaración de azúcares. Asimismo, firmas como A-SHA fueron amonestadas por ocultar información comercial obligatoria y carecer de etiquetados debidamente traducidos al español.
El reporte también exhibió engaños en los perfiles nutricionales declarados; marcas populares como Maruchan Pasta Rápida Yakisoba, Nissin Pasta U.F.O. Fuego y MAMA no cumplen con la cantidad de grasa declarada, ocultando valores de lípidos y calorías. En contraste con estos incumplimientos, las presentaciones tradicionales en sobre y vaso de Maruchan Ramen y Nissin Cup Noodles sí pasaron la prueba de las autoridades, demostrando que cumplen con su etiquetado, calidad sanitaria y relación contenido-precio sin engañar al comprador sobre sus saborizantes.
Tras ello, las autoridades de salud insisten en que estas sopas no deben sustituir una comida balanceada debido a que una sola porción promedio aporta hasta el 68 por ciento del sodio total recomendado para todo un día por la OMS. El estudio fue realizado por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor y en total se hicieron 2,037 pruebas, que incluyeron contenido neto, información comercial, aporte nutrimental, sodio y contenido energético, entre otros aspectos.
No es la primera vez que Profeco encuentra problemas en esta categoría. En octubre de 2021, la dependencia informó la inmovilización de 129 mil 937 unidades de sopas instantáneas después de analizar 33 productos y recibir 68 denuncias ciudadanas. Ahora, cinco años después, el nuevo estudio vuelve a mostrar que revisar la etiqueta antes de echarle agua caliente a una sopa instantánea puede revelar bastante más que sus calorías. Y eso resulta todavía más relevante mientras México discute posibles cambios al IEPS para productos con exceso de sodio.
