sábado, febrero 7, 2026
La Mayoría SilenciosaOpinión

Tibias campañas en el Estado de México

El arranque de las campañas electorales en el Estado de México ha sido demasiado tibio, en parte porque se atravesó la Semana Santa, también porque Alejandra del Moral, sus aliados del PAN, PRD y NA insisten en hacer campaña a la antigua, pero sobre todo porque Delfina Gómez está muy confiada en la ventaja que dicen las encuestas. Ninguna de las candidatas ha hecho propuestas disruptivas para el electorado y hablan de sus promesas de manera generalizada sin dar pormenores.

El PRI se quedó en el pasado, pretende hacer eventos faraónicos donde ha sido abandonado por La Mayoría Silenciosa, hay vacíos en su actos masivos porque la gente ya no quiere esa forma de hacer proselitismo; mucha publicidad de su candidata en el transporte público -del cual es dueño-, pero eso solo le da imagen y el conocimiento que le hace falta a Alejandra del Moral; por otro lado, promueve programas sociales supuestamente ampliados, los cuales se ven limitados por el presupuesto asignado, sin mencionar los malos resultados del gobierno que les pertenece desde hace décadas.

Sorprende la pasividad de Delfina Gómez, si bien es cierto que las encuestas indican una ventaja clara, la misma se puede ir diluyendo ante su escasa presencia en los municipios del Estado de México, su propuesta al igual que la de su oponente ha sido general, resolverá todos los problemas, pero no dice cómo, no tiene manera de conectar con el electorado para explicar de manera más amplia sus propuestas y no la quieren exponer a entrevistas con los medios de comunicación ante el temor de que pierda puntos.

Como ya hemos comentado, las propuestas de las dos candidatas son generales; la seguridad, los feminicidios, el campo y hasta la reforestación serán resueltos en cuanto lleguen al poder por arte de magia, incluso de manera mediática usan a las minorías, amistosas con las mascotas, con la comunidad gay, pero eso no genera una sociedad más segura, educada, culta o con mayor desarrollo. Sus atenciones para estos sectores son con programas limitados que no resuelven el problema de fondo. En síntesis prefieren mencionar a las minorías que atender a La Mayoría Silenciosa.

El castigo a su mal prestigio es el desinterés de La Mayoría Silenciosa que está abandonando sus eventos, no discute sus propuestas y participa solo un día para olvidarse de ellos hasta la próxima elección; el electorado ha perdido interés porque no ve avances en su estado, los problemas se acrecientan, los apoyos son limitados y no resuelven problemas y, la corrupción es cada vez más descarada.

Si las coaliciones y sus candidatas aspiran a tener la atención del electorado, es necesario que hagan propuestas más disruptivas, que promueven soluciones reales, bien explicadas, que se comprometan y cumplan con sus promesas de campaña, el pueblo está cansado de tanta demagogia.

La campaña se ha centrado en los debates, nos han hecho creer que eso determina al ganador de la contienda. Error, eso ayuda a La Mayoría Silenciosa a tomar una mejor decisión, pero pocos son los que están atentos a los debates; debido a que se han vuelto un ejercicio soso, de ataques y pocas propuestas; incluso si hay propuestas y las mismas se discuten, el problema es que los candidatos al llegar al poder no las cumplen.

La historia demuestra que ganar un debate no significa el triunfo, Alfredo del Mazo no ganó el debate y ganó la elección, López Obrador no ganó el debate y gobierna el país, Peña Nieto en su momento no ganó el debate, y así podemos poner números ejemplos donde debatir no significa mucho ante la falta de principios de los candidatos.

Sin embargo, La Mayoría Silenciosa espera dos buenos debates, muchas propuestas y la voluntad de los políticos para frenar su desprestigio, cumpliendo con los compromisos que hagan en campaña, por el bien de todos los que habitamos el Estado de México.

Triste papel del PRD: ser el porro de la coalición

El triste papel de la izquierda que antes peleaba por el poder, se ha reducido a ser el porro de una coalición que no convence a nadie, el Partido de la Revolución Democrática y su verdadero líder, Omar Ortega, han adoptado el papel de golpeadores contra la “Maestra Delfina” tratando de ridiculizar a su líder político, el presidente Andrés Manuel López Obrador, como si los memes vertidos a diario en las redes sociales no fueran suficientes.

En lugar de fomentar la campaña negra, el PRD debería de pelear porque sus propuestas sean promovidas a través de espectaculares o espacios masivos de comunicación, en entrevistas o por lo menos, que su logo tenga buen tamaño en los espectaculares. Lástima de partido, sumido en la mediocridad de una persona que solo aspira a liderar un cascarón y este lejos de pelear por el poder.

Visítanos también en Twitter y página Facebook.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *