Vecinos de Toluca y Zinacantepec denuncian afectaciones en arbolado por irregularidades con bodega
*Fernanda Rodríguez*

Vecinos de la colonia San Jorge, en los límites territoriales de Toluca y Zinacantepec, denunciaron presuntas afectaciones al arbolado público y diversas irregularidades relacionadas con una bodega que, de acuerdo con los señalamientos, sería utilizada como centro de distribución de la empresa colombiana Quala, dedicada a la comercialización de bebidas y productos de consumo.
Según los habitantes, la empresa lleva alrededor de 20 años operando en esta zona y tendría presencia en distintos países de Centroamérica. La bodega señalada se ubica en las inmediaciones de la calle San Miguel y Calzada Rancho San Jorge, aunque los vecinos aseguran que existen distintas direcciones relacionadas con el inmueble, pues mientras algunas corresponden a Toluca, la distribuidora se encontraría dentro del territorio de Zinacantepec.
Los denunciantes señalaron que la actividad de la bodega ha generado preocupación debido al constante movimiento de vehículos y a los presuntos daños ocasionados a los árboles que forman parte de la división entre ambos municipios. Indicaron que las unidades, al realizar maniobras para ingresar o salir del inmueble, habrían golpeado ramas y troncos, provocando daños visibles en el arbolado.
De acuerdo con los vecinos, en el sitio operarían alrededor de diez camionetas, tres camiones y una flotilla de aproximadamente diez vehículos Aveo, algunos de ellos sin cromáticas utilizadas para el reparto. También señalaron que productos provenientes de Guadalajara llegarían primero a la zona de Gustavo Baz, en Naucalpan, para posteriormente ser trasladados hasta esta distribuidora.
Entre los productos que presuntamente se almacenan y distribuyen se encuentran New Mix, Ampere, Vitales, Predator, Vive 100 y Vitaloe, pues según versiones de los vecinos dichas actividades lo hacen de manera clandestina. Ante ello, los vecinos solicitaron la intervención de la Secretaría de Salud para que se revise el contenido y las condiciones de distribución de estas bebidas y productos, pues expresaron preocupación por los posibles efectos que, según ellos, estarían generando en la población.
Otra de las preocupaciones expuestas es la cercanía de la bodega con establecimientos educativos y viviendas, ya que las unidades de carga y descarga obstruyen la mitad de la calle. Los vecinos indicaron que el inmueble se encuentra aproximadamente a media cuadra de un kínder y una primaria, además de estar rodeado por casas habitacionales, por lo que consideran que cualquier accidente o siniestro en las instalaciones podría representar un riesgo para quienes viven y estudian en la zona.
Diario Evolución recomienda:
Asimismo, denunciaron que una barda que, según su versión, pertenecía al fraccionamiento Ex Hacienda San Jorge habría sido derribada y posteriormente se habría construido otra de mayor altura.
Los habitantes señalaron que esta nueva estructura presuntamente estaría relacionada con el manejo y descarga de aguas residuales, por lo que pidieron que las autoridades ambientales y municipales revisen las condiciones del inmueble y determinen si cuenta con los permisos correspondientes.
También aseguraron que el predio anteriormente tenía el número domiciliario 100 y posteriormente fue modificado al número 9, situación que, junto con las distintas direcciones que aparecen vinculadas al sitio, consideran necesario que sea aclarada por las autoridades competentes.
Los vecinos afirmaron que ya han denunciado previamente los presuntos daños al arbolado, a los ayuntamientos de Toluca y Zinacantepec sin que hasta el momento, según su versión, hayan observado una intervención efectiva. Incluso señalaron haber recibido amenazas de muerte después de manifestar su inconformidad por la afectación de los árboles, por los desechos arrojados en vía pública, por lo que solicitaron que se investiguen estos hechos y se garantice su seguridad.
Los habitantes sostienen que este arbolado constituye parte del patrimonio ambiental de la zona y que debe ser protegido, independientemente de los límites administrativos entre ambos municipios, pues muchos de estos son podados poco a poco hasta talarlos en su totalidad o bien quemados.
Ante las acusaciones, los vecinos pidieron la intervención de los ayuntamientos de Toluca y Zinacantepec a través de las Direcciones de Medio Ambiente, así como de las autoridades ambientales del Gobierno del Estado de México, sanitarias y de protección civil, para realizar una inspección integral de la bodega, verificar su uso y funcionamiento, revisar los permisos correspondientes, determinar si existe algún manejo irregular de aguas residuales y evaluar las condiciones de seguridad del inmueble.
