Alertan que la fiebre por el pato “Merlín” desata venta descontrolada de aves
*Redacción Diario Evolución*

La enorme popularidad de “Merlín“, el pato que se volvió un fenómeno viral en redes sociales y es nombrado embajador no oficial del Mundial de Futbol 2026, ha desatado una auténtica fiebre de consumo de aves en el país. El carisma de esta ave en plataformas digitales motivó a miles de ciudadanos a querer imitar su estilo de vida, lo que comerciantes informales aprovecharon de inmediato.
En diversos mercados tradicionales y de San Juan de Aragón, se disparó la comercialización ilegal de polluelos de pato Pekín, los cuales son rematados de manera irresponsable por precios de entre 30 y 50 pesos a compradores que buscan una mascota de moda. Ante este panorama, la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM emitió una seria advertencia para frenar las compras impulsivas. Los especialistas explicaron que este fenómeno replica el “Efecto Nemo”, donde la fama de un animal en medios provoca adquisiciones masivas que inevitablemente terminan en abandono cuando las aves crecen.
Resalta que, al perder su aspecto de crías tiernas, decenas de estos patos son liberados ilegalmente en lagos y parques públicos de la capital, lo que representa un grave problema de maltrato animal y altera por completo el equilibrio de la fauna local en esos espacios urbanos. Los académicos de la máxima casa de estudios alertaron también sobre los severos riesgos de salud pública y zoonosis que implica mantener a estos animales dentro de casas o departamentos.
Diario Evolución recomienda:
Los patos son portadores naturales de bacterias y virus peligrosos transmisibles al ser humano, tales como la salmonelosis, la clamidiosis y la influenza aviar. A este peligro sanitario, resaltan que se suma la inviabilidad higiénica de su crianza en espacios cerrados, ya que estas aves carecen de control de esfínteres y defecan aproximadamente cada quince minutos, lo cual vuelve imposible mantener un entorno limpio y saludable para una familia.
Tras ello, la UNAM enfatizó que un pato requiere condiciones que el ciudadano promedio no le puede dar, desmintiendo que se les deba vestir con ropa o alimentar con pan, una práctica común que les deforma las alas. Para garantizar su bienestar, indica que estas aves necesitan un jardín amplio con acceso a un estanque para limpiar su pico, una dieta estricta basada en vegetales e insectos, atención de un veterinario especialista en aves y, de forma indispensable, vivir acompañados de otros patos para evitar que caigan en depresión por aislamiento.
Las autoridades universitarias exhortan a la población a disfrutar del pato Merlín solo a través de las pantallas y detener por completo la compra de ejemplares reales.
G.L.
