jueves, mayo 23, 2024
Opinión

Este es un buen momento para cambiar

*Aarón Dávila*

Foto: Ilustrativa.

Hablar de cambio en cualquier ámbito de la vida es estresante, tan sólo imaginarlo causa escozor y más bien procuramos evitar la sola palabra.

Pero, ¿por qué le tememos tanto al cambio? Posiblemente la mejor explicación sea cambiar cualquier estado de nuestra vida, ya sea en lo personal, en lo familiar o en lo laboral; implica salir del modelo conocido, del parámetro habitual, dejar la herramienta acostumbrada para tratar con una nueva.

Mi primera profesión formal fue el audio, durante muchos años me dediqué de lleno a trabajar y desarrollar mi vida profesional en los estudios de grabación y en general a todo lo que tuviera que ver con el campo del audio, grabaciones, audio en vivo para conciertos y presentaciones, diseño acústico, instalación de equipos para edificios, etc.; tuve la oportunidad de grabar a muchos artistas y esa fue verdaderamente una gran experiencia para mi vida, en lo personal, una gran satisfacción.

Fue en esta área donde descubrí lo difícil que puede resultar el cambio; por ejemplo, muchos ingenieros de audio contemporáneos jamás lograron cruzar la línea del avance tecnológico, por increíble que parezca; el temor al cambio hizo que no lograran dejar la tecnología analógica para avanzar a la digital e, inclusive, sin vencer el temor mismo por las computadoras, las que evidentemente ni siquiera aprendieron a usar.

¿En realidad puede ser tan difícil cambiar? Desafortunadamente para muchos lo es.

Aprendemos a utilizar cierta herramienta o método para hacer las cosas que habitualmente hacemos y cambiar de herramienta de la noche a la mañana implica aprender un método distinto y eso para muchos es un proceso crítico.

Tomar la decisión, por ejemplo de cambiar de carrera, cuando ya comenzaste a estudiar una, es una decisión trascendental, pero la realidad es que, si finalmente entiendes que tu primer elección no fue la acertada, entonces, persistir en hacer algo que realmente no te conviene, tan sólo por no causarle un disgusto a tus padres y a todos los que esperaban algo de ti en esa profesión, te hará el ser más desdichado de este planeta, o al menos ese será el sentir.

Tomar la decisión de cambiar de trabajo, al descubrir que después de tantos años ya no te satisface ni tu oficina, ni lo que haces ni lo que obtienes, puede resultar difícil, pero te digo algo, si no lo haces caerás en la meseta que te mantendrá a salvo por un tiempo, pero al final del día te hará caer en un entramado del que nunca lograras salir.

Atreverte a dejar el saco y la corbata para dedicarte a lo que en realidad te gusta es una decisión sabia, darte el tiempo necesario para aprender a tocar ese instrumento, que por tantos años has idealizado, hacer ese viaje, que por ahorrar para un tercer auto nuevo no lograste hacer en todo este tiempo, escribir ese libro que no deja de rondar tu cabeza, tomarte el tiempo necesario para disfrutar un partido con tus hijos, una cena romántica con tu esposa o esposo.

Darte la posibilidad de lograr o alcanzar esos sueños, generar nuevas expectativas de vida, encontrar nuevos caminos por recorrer, es posible, si tomas la decisión correcta. Leo Tolstoy dijo: “Todo el mundo piensa en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”.

Cuánta razón tenía, nos sumamos a todas las causas, pero olvidamos cambiar nosotros mismos. Andy Warhol por su parte expresó: “Siempre dicen que el tiempo cambia las cosas, pero de hecho tienes que cambiarlas tú mismo”.

Te suena familiar esa frase, me parece que sí, el tiempo no dejará su paso, sino te decides por cambiar cuando es necesario; entonces tan sólo verás de lejos el cambio en los demás.

Jesucristo dijo: “Vengan a mi todos los que estén cansados y trabajados, que yo los haré descansar.”. Cambiar te hace descansar, te da alivio, provoca en ti la sensación de haber llegado a la meta, de bien para ti y tu familia.

No dejemos al tiempo la decisión de nuestras vidas, reconozcamos cuando es tiempo de cambiar, el cambio es bueno y experimentarlo siempre será positivo para nosotros.

El mejor tiempo o momento para hacer que las cosas sucedan es ahora.

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