México prohíbe 35 plaguicidas peligrosos, cancerígenos y tóxicos para abejas
*Redacción Diario Evolución*

Las autoridades de México presentaron un decreto que prohíbe la producción y uso de 35 moléculas de plaguicidas altamente peligrosos, incluyendo el DDT (prohibido en todo el mundo desde los años 70), con una estrategia de reducción gradual entre 2025 y 2030. La medida busca proteger la salud humana, la biodiversidad y los ecosistemas, además de alinearse con convenios internacionales.
Fue Julio Berdegué, secretario de Agricultura quien hizo el anuncio tras destacar que la acción es resultado de la coordinación entre las secretarías de Salud (a través de Cofepris), Economía, Medio Ambiente y Recursos Naturales y Agricultura, con lo que se consolida el plan para una agricultura más limpia, sostenible y segura.
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Además, precisó que el decreto contempla sustancias identificadas en convenios internacionales como Basilea, Rotterdam y Estocolmo, de los cuales México es parte. Resaltó que nunca antes en México se había aplicado una prohibición de esta magnitud. La última medida, en 1991, restringió 21 moléculas; hoy se incluyen 35. Entre los químicos incluidos en la lista se encuentran:
- Aldicarb, usado en caña de azúcar y cítricos, altamente tóxico por contacto y contaminante de agua.
- Carbfurano, considerado uno de los insecticidas más peligrosos del mundo, prohibido en Canadá y Europa, pero aún legal en México en cultivos de café, algodón y aguacate.
- Endosulfán, restringido en más de 50 países por sus graves efectos en el desarrollo fetal y la persistencia en el ambiente.
- DDT, prohibido en gran parte del mundo desde los años setenta, pero que en México aún se producía y utilizaba.
Estas sustancias son cancerígenas, afectan el sistema nervioso central, pueden provocar alteraciones en el ADN y alteraciones hormonales. Según la Secretaría de Agricultura, estos plaguicidas prohibidos también son altamente tóxicos para abejas y otros polinizadores, contaminan cuerpos de agua afectando a peces y fauna acuática, degradan el suelo y resultan extremadamente nocivos para aves.
G.L.
