Seguridad: todos culpables, nadie responsable

La muerte del actor Octavio Ocaña en una situación nada clara, la cancelación de la Feria de Metepec por amenazas de grupos delictivos, la quema de un autobús en la Central de Abasto de Toluca, solamente son una muestra de la inseguridad que vive el Estado de México. Lugar en donde los partidos se la pasan repartiendo culpas, pero nadie se hace responsable; acusaciones entre gobiernos de distintos partidos es el discurso primordial de los actores políticos que sólo buscan llevar agua para su molino, sin resolver la zozobra, la angustia y el temor en que vive La Mayoría Silenciosa, desde los tiempos del PAN, PRI y ahora Morena.

La pésima estrategia de Andrés Manuel López Obrador, el silencio de Alfredo del Mazo y la inacción de los gobiernos municipales, dejan en indefensión a la población. No importa si los delitos son federales, estatales o del fuero común, la inseguridad está en todos lados, mucha gente pierde la vida o queda lesionada debido a los delitos; pero las autoridades no aceptan su culpabilidad o sus errores en la estrategia de seguridad.

A López Obrador se le olvidó que él representa la fuerza del Estado, que debe enfrentar a los grupos delictivos, debe reconocer que, a la mitad del camino, su estrategia de abrazos no balazos, fue un fracaso total. Necesita reconsiderar su actuar en la materia, para brindar seguridad a la población que confió en él. Pero es lastimoso el silencio de Alfredo del Mazo ante los hechos suscitados en la entidad que gobierna, de ese tamaño es nuestro gobernante.

Los gobernadores tienen a su cargo los delitos del fuero común, como los robos en todas sus modalidades, asaltos, las extorsiones, los feminicidios, las agresiones; sin embargo, éstas lejos de disminuir aumentan día con día.

Ante los asesinatos y muertes violentas, los secretarios de estado aducen que los pleitos son entre grupos delictivos, para hacerse a un lado, se les olvida que eso no justifica que permitan asesinatos en su territorio, porque incluso esos ilícitos generan daños colaterales entre la población. También es importante saber las cifras y los delitos que predominan en su territorio.

A los alcaldes se les olvidó la certificación de los cuerpos policiacos, ya nadie habla de ello, desafortunadamente los policías municipales son los peor capacitados, muchas denuncias fallan debido a la falta de protocolos y desconocimiento en su actuar. Los delitos comunes suceden en su territorio y su actuar es lento, muchas veces no llegan en auxilio de La Mayoría Silenciosa.

Lejos de la inseguridad, muchos legisladores federales y estatales se la pasan haciendo acusaciones unos a otros, desde sus camionetas y algunos hasta con guardias de seguridad, buscan sacar raja política del tema; se olvidan de legislar en la materia, lo único que saben hacer es pedir más años de cárcel en cada delito, pero no atienden la impunidad, la falta de capacitación de los elementos y ministerios públicos, la carencia de equipamiento o de una computadora para levantar un acta, los daños colaterales y mucho menos, se atreven a pedir la renuncia de un fiscal o funcionario de seguridad, ante la falta de resultados. Y mientras La Mayoría Silenciosa ¡que se friegue!

AMLO quiere cambiar el orden mundial, con buena voluntad

No ha podido tener avances significativos en México en materia de desarrollo social, ni contra la corrupción, pero el presidente Andrés Manuel López Obrador fue a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para pedir que los ricos, las empresas y los países más grandes del mundo aporten dinero para terminar con la pobreza mundial. También señaló a la corrupción como principal causa de la desigualdad, pero no ha castigado a ningún político por enriquecimiento ilícito, empezando por el expresidente Enrique Peña Nieto.

Fue un discurso muy emotivo, enmarcado por la buena voluntad, pero la realidad supera sus fantasías, primero hay que ver cuánto han donado sus hijos con sus nuevas empresas, antes tiene que mostrar resultados en México contra la corrupción, para después hablar ante el mundo. Porque cambiar el orden mundial con buena voluntad se antoja muy difícil.

Movilidad EdoMéx extorsiona taxistas e ignora a los autobuses

Como parte de los operativos contra las bases de taxistas, la Secretaría de Movilidad del Estado de México que encabeza Luis Gilberto Limón Chávez, se ha dedicado a hostigar y extorsionar a los taxistas que hacen base en algún lugar del Valle de Toluca, les piden de a 500 pesos por unidad o los remiten al corralón, no importa si tienen sus papeles en regla; la orden es generar ingresos sin saber cuál es el destino de los mismos.

En contraparte, la misma Secretaría ignora las anomalías que comenten los chafiretes del transporte público, entre ellas, llevar ayudantes de pie, echar carreras entre unidades, cargar diésel con pasaje, abordar pasaje en los carriles centrales y muchos más. Sería importante saber qué acuerdos tiene el titular con las empresas para no tocarlas, ni con el pétalo de una rosa.

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