El poder de la verdad

*Aarón Dávila*

Foto: Ilustrativa.

Lo verdadero es siempre sencillo, pero solemos llegar a ello por el camino más complicado.

George Sand, escritora francesa, dice que la verdad nunca empobrece, y debo agregar a esta frase que la verdad no empobrece, sino que empodera y otorga un brillo especial a quién la posee.

La verdad es siempre sencilla, por alguna razón actuamos evasivamente frente a ella, nos retiramos, buscamos caminos de fascinación y fulgor que nos alejan, sin darnos cuenta de que al final del camino la encontraremos, como aliada tal vez, si así lo permitimos; de lo contrario, la verdad tan solo mostrará su real brillo y entonces, brillará.

Jesucristo dijo, allá en el evangelio según San Juan: “Y conocerán la verdad y la verdad los hará libres.”.

Centró la atención de todo en dos cosas importantísimas: la posibilidad de conocer la verdad y el efecto directo de la verdad.

Permítanme aclarar que, la verdad es un valor único que esclarece toda duda, que apertura toda posibilidad, que resplandece con luz propia.

Conocer la verdad nos ubica en el lugar correcto; es decir, en el punto de partida, el conocimiento de la verdad, dicho sea de paso, da claridad a las intenciones, no admite medios términos, ni actúa en contubernio. Conocer la verdad empodera, fortalece e instruye la estrategia a seguir.

Cuando actuamos sujetos a la verdad, por más difícil que parezca sostenerla, nuestras acciones son congruentes, ciertas y no admiten engaño alguno.

Es posible que actuar con verdad duela, sí, pero dolerá una sola vez; sin embargo, la mentira nunca deja de doler.

Una mentira lleva a otra mentira y esa a otra, necesitará una más para mantenerse viva y no perder su congruencia; la mentira actúa en la oscuridad, se oculta tanto como puede, sus intenciones nunca se esclarecen.

La mentira y el engaño atan la vida de quien así lo permite, es un lazo que no se rompe fácilmente y, por el contrario, te sumerge en un estado continuo de temor y desconfianza.

Es por esto por lo que Jesús expone con tal claridad los hechos; conocer la verdad nos hace libres, nos deja vivir en paz, encamina nuestros pasos directos a la luz, nos hace resplandecer y alumbra nuestro camino de noche y lo hace florecer por la mañana.

Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad.

Sir Arthur Conan Doyle, novelista escocés, dijo que la verdad nos fortalece y su efecto es perdurable, cierto y eficaz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *